Reducir los gastos y reinvertir las ganancias en precios m�s bajos atraer� a un nuevo segmento de compradores.Las casas de moda afirman que el sector del lujo no es como otros. Mientras que los fabricantes de bienes de consumo de menor categor�a pueden prosperar recortando costes y ofreciendo precios m�s bajos que la competencia, la alta costura se basa en la creatividad y el atractivo. Por ello, el resurgimiento de Kering, la empresa matriz de Gucci, impulsado por la eficiencia, resulta sorprendente.Desde que Luca de Meo, exejecutivo de Renault, asumi� el cargo en septiembre pasado, la acci�n de Kering ha aumentado un 20%, superando con creces al referente del sector, LVMH. Este �xito se debe a la eficiencia operativa y financiera tradicional, m�s que a la ef�mera creatividad. Los logros de De Meo no desentonar�an en el supermercado brit�nico Tesco, que experiment� su propia transformaci�n hace m�s de una d�cada.Por ejemplo, ha saneado el balance, vendiendo las marcas de belleza de Kering a L'Or�al por 4.000 millones de euros y renegociando su posible obligaci�n de comprar el 70% de Valentino que a�n no posee. Tambi�n ha recortado gastos dr�sticamente, sobre todo cerrando las tiendas con peor rendimiento.Como resultado, Kering parece haber podido bajar el precio de algunos de sus productos —los analistas de Bernstein estiman que el precio del bolso Mercato Tote se redujo entre un 20% y un 25% a principios de mayo— para mitigar la ca�da de las ventas, al tiempo que aumentaba el margen operativo de la empresa.Los puristas argumentar�n que esta estrategia tiene un recorrido corto: existe un l�mite a la cantidad de recortes de costes que se pueden realizar antes de que la marca se vea perjudicada, y las ventas deben volver a crecer en alg�n momento. Es cierto. Pero reducir los gastos generales y reinvertir los beneficios en la bajada de precios, como suelen hacer los supermercados, atraer� a un nuevo grupo de compradores para quienes Gucci antes resultaba inalcanzable.Vender baratijas fabulosamente caras y exquisitos retales de tela a los m�s ricos ha sido, hist�ricamente, un mejor modelo de negocio que dirigirse a quienes simplemente tienen un buen nivel de vida. Los ingresos por m2 de espacio de tienda son mayores en el extremo superior y la exposici�n al ciclo econ�mico es menor.Pero por el momento, el lujo asequible est� captando clientes que no pueden soportar el aumento de los precios en las tiendas de mayor nivel. Eso ha elevado los precios de las acciones de las empresas de lujo asequibles, que sol�an cotizar con descuentos respecto a la variedad de alta gama. Tapestry, propietaria de Coach, cotiza ahora a las mismas ganancias previstas 20 veces m�s que su rival m�s elegante LVMH, seg�n S&P Capital IQ.Gucci y su director creativo, Demna —fichado de Balenciaga, una marca hermana m�s cara—, seguir�n sin duda trabajando para recuperar un nivel de precios m�s alto. A largo plazo, la eficiencia por s� sola no es suficiente. Pero, mientras tanto, este enfoque consciente de los costes resulta decididamente vanguardista para una industria que tiende a pensar por encima de tales cuestiones.� The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribuci�n, copia o modificaci�n. EXPANSI�N es el �nico responsable de esta traducci�n y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.