NUEVA YORK (AP) — Animar a los clientes a remendar la ropa gastada en lugar de comprar prendas nuevas podría parecer una estrategia de ventas contraproducente. Pero las reparaciones en tienda y los talleres de costura se están convirtiendo en servicios minoristas esenciales para las marcas de ropa, mientras intentan atraer a consumidores jóvenes que quieren ahorrar dinero y proteger el planeta.Aunque las casas de moda de lujo y algunos minoristas especializados como Patagonia y L.L. Bean ofrecen reparaciones de productos desde hace décadas, el concepto ha cobrado fuerza. El gigante de los jeans Levi Strauss & Co., la cadena de ropa informal Uniqlo y el minorista de bajo costo Primark son algunas de las empresas de indumentaria que esperan conquistar a los compradores de la Generación Z con aguja e hilo.Levi’s creó un curso de costura a mano para estudiantes de secundaria después de determinar que muchos integrantes de la Generación Z carecían de habilidades de costura acordes con su interés por comprar en tiendas de segunda mano y por la sostenibilidad. Los empleados dedican 90 minutos a instruir a los adolescentes en cuatro tareas: coser un botón, hacer un dobladillo, poner un parche en un agujero y arreglar un desgarrón.