La falta de inversión en infraestructura volvió a instalarse como una de las principales preocupaciones del campo. En momentos en que el Gobierno impulsa una agenda de apertura comercial y reducción de la presión impositiva, en Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) advirtieron que la competitividad del sector seguirá limitada mientras no se resuelva lo que consideró una deuda histórica con el interior: rutas deterioradas, ferrocarriles insuficientes, altos costos logísticos y una red de transporte que, aseguró, quedó rezagada frente al crecimiento de la producción.Ese fue el eje central del mensaje que llevó el presidente de CRA, Carlos Castagnani, durante su participación en la Expo Laboulaye, donde planteó que el desarrollo del agro ya no depende únicamente de cuestiones tributarias o de la apertura de mercados, sino también de inversiones que permitan sacar la producción de manera más eficiente y a menor costo.Durante su discurso, sostuvo que la Argentina dispone de un enorme potencial productivo, pero advirtió que gran parte de ese crecimiento continuará condicionado mientras no se avance con obras estratégicas para el interior del país.El dirigente también valoró la reciente ratificación del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea y los avances registrados en la relación comercial con Estados Unidos.CRA“La competitividad no termina en la tranquera. También depende de rutas seguras, ferrocarriles eficientes y una logística moderna que nos conecte con el mundo”, afirmó.En ese sentido, respaldó el proceso de licitación de las rutas nacionales y reclamó un programa sostenido de inversiones para recuperar una red vial por donde actualmente circula más del 90% de la producción agropecuaria argentina.Al mismo tiempo, consideró indispensable avanzar con la modernización del Belgrano Cargas y consolidar una Hidrovía más eficiente y competitiva, al entender que ambas herramientas resultan claves para reducir costos logísticos, fortalecer las economías regionales y mejorar la capacidad exportadora del país.LA NACION contó que el Gobierno recaudó $1,5 billones para rutas y obras viales pero ejecutó apenas una cuarta parte y colocó más de $1 billón en plazos fijos y títulos públicos. Es decir que la administración de Javier Milei retiene en inversiones financieras los fondos suficientes para mejorar casi dos tercios de las rutas nacionales.Para Castagnani, el desarrollo del interior está directamente ligado a esa infraestructura pendiente. “No hay una Argentina fuerte sin un interior fuerte. El desarrollo llegará cuando las provincias cuenten con la infraestructura y la conectividad necesarias para producir más, generar empleo y desplegar todo su potencial”, sostuvo.El dirigente también valoró la reciente ratificación del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea y los avances registrados en la relación comercial con Estados Unidos. No obstante, señaló que la apertura de nuevos mercados deberá transformarse en una política de Estado capaz de sostenerse en el tiempo para potenciar las exportaciones argentinas.En materia tributaria, volvió a insistir con uno de los reclamos históricos de la entidad: la eliminación definitiva de los Derechos de Exportación (DEX) mediante una ley. Sin embargo, advirtió que las retenciones no representan el único problema que afecta la competitividad del sector.“Las retenciones no son la única carga que asfixia a la producción. En muchas provincias, Ingresos Brutos ya iguala o incluso supera ese peso fiscal, mientras que numerosas tasas municipales se cobran sobre servicios que no existen, encareciendo la producción y la inversión”, expresó.Castagnani también puso el foco sobre la realidad que atraviesan numerosas economías regionales, donde los problemas de infraestructura y los elevados costos de transporte terminan reduciendo la rentabilidad de muchas actividades.Según señaló, a esas dificultades se suman la presión tributaria, las limitaciones para acceder al financiamiento y la ausencia de políticas públicas sostenidas, factores que, a su juicio, impiden desplegar todo el potencial productivo del interior.“Las economías regionales son el corazón productivo del interior argentino. Hemos recorrido prácticamente todas las provincias escuchando a sus productores y comprobando que necesitan una política verdaderamente federal, construida entre Nación, provincias y municipios, que elimine asimetrías y les devuelva competitividad”, afirmó.El presidente de CRA también ratificó el respaldo de la entidad a la modernización de organismos como el Senasa, el INTA y el Inase, aunque aclaró que ese proceso debe preservar sus funciones esenciales vinculadas con la sanidad animal y vegetal, la innovación tecnológica y el desarrollo de herramientas para la producción.Menos impuestos y mayor participaciónLa agenda planteada por CRA también tuvo otro capítulo durante la Expo Rural de Reconquista, en Santa Fe. Allí, el vicepresidente de la entidad, Javier Rotondo, volvió a poner el foco sobre la necesidad de continuar reduciendo la presión tributaria sobre el sector y avanzar hacia la eliminación definitiva de los DEX.En el encuentro marcó la importancia del diálogo entre los distintos niveles del Estado para construir políticas públicas de largo plazo para la producción. En la entidad señalaron que resulta indispensable consolidar una mesa de trabajo permanente que permita incorporar la visión del sector agropecuario en la toma de decisiones. “Es fundamental que exista una mesa de trabajo permanente donde el campo pueda ser escuchado y donde las decisiones se tomen con una mirada federal y productiva”, destacaron.El vicepresidente de CRA, Javier Rotondo, volvió a poner el foco sobre la necesidad de continuar reduciendo la presión tributaria sobre el sector y avanzar hacia la eliminación definitiva de los DEXCRADurante su exposición, Rotondo insistió en que recuperar competitividad exige profundizar el proceso de reducción de la carga impositiva que pesa sobre quienes producen. “Necesitamos seguir bajando la presión impositiva sobre la producción y avanzar hacia la eliminación total y definitiva de los DEX”, remarcó.Según sostuvo la dirigencia ruralista, cada impuesto que se elimina representa un incentivo para generar nuevas inversiones, aumentar la producción y crear empleo en el interior del país. “Los productores no pedimos privilegios: pedimos reglas claras y la posibilidad de trabajar en condiciones competitivas. Si al campo le va bien, le va bien al interior y le va bien a la Argentina”, expresó Rotondo.El vicepresidente de CRA también convocó a los productores a involucrarse activamente en las entidades rurales y en las instituciones intermedias, al considerar que la representación del sector depende del compromiso de quienes participan en ellas. “El desafío es participar, involucrarse y generar valor desde el lugar que a cada uno le toca ocupar. Necesitamos más productores comprometidos, con ideas y propuestas, que se sumen a las instituciones y sean protagonistas de las transformaciones que necesita nuestro sector”, cerró.
Duro diagnóstico: advierten que la falta de inversión en rutas, ferrocarriles y logística frena el desarrollo del agro
Carlos Castagnani, presidente de CRA, afirmó que la competitividad “no termina en la tranquera” y reclamó un plan sostenido de obras para el interior; la entidad también insistió en eliminar las retenciones y reducir la presión impositiva






