Después de la crisis diplomática con el Gobierno de Pedro Sánchez, la primera ministra Giorgia Meloni intenta evitar que se abra un nuevo frente con el Ejecutivo del canciller Friedrich Merz, considerado un aliado en Europa, que ha anunciado su intención de empezar a devolver a Italia los migrantes que hayan llegado a Alemania después de haber entrado a la Unión Europea a través de las fronteras italianas.

El periódico italiano La Repubblica desveló el domingo que Alemania tiene intención de enviar a Italia y a Grecia los migrantes que hayan llegado primero a sendos países y no tramitar sus solicitudes de asilo, según el portavoz del Ministerio de Interior alemán, quien declaró que esos regresos tienen que empezar a efectuarse de inmediato. El Gobierno alemán se basa en el nuevo pacto migratorio europeo, que entró en vigor el pasado 12 de junio y endureció considerablemente la acogida de migrantes en la Unión Europea, pero que aún no se aplica en su totalidad.

Otros medios italianos han recogido el anuncio de Berlín, así como la negativa del Gobierno de Meloni de aceptar el regreso de los migrantes hasta que se ponga en marcha el mecanismo llamado de “solidaridad” europea, esto es, el pago por cada migrante rechazado y enviado de vuelta a Italia o al país de entrada.