�Profesi�n? Senadora de Estados Unidos. �Experiencia pol�tica? Ninguna. �Ideolog�a y programa? Incierto. �Fidelidad al presidente? Inquebrantable. �Paso por las urnas? Innecesario. La muerte este julio de Lindsey Graham, el �ltimo gran halc�n del siglo XX, priv� a los republicanos de una de sus figuras m�s poderosas en el Senado, dej� a Ucrania sin su gran valedor en Washington y a Donald Trump sin un fiel aliado. Pero sobre todo, reabri� uno de los debates m�s singulares de la pol�tica estadounidense, el que afecta al reemplazo de un miembro del Congreso que fallece o dimite en el cargo.Estados Unidos elige a sus representantes de forma directa. La mayor�a se presentan a primarias dentro de sus partidos y despu�s todos los candidatos acuden a las urnas generales en circunscripciones uninominales. En distritos para la C�mara de Representantes y dos por estado para el Senado. Pero cuando toca sustituirlos, en cada casa se hace de una manera y con unas normas diferentes. Y de lo m�s peculiares.En este caso, el gobernador de Carolina del Sur, Henry McMaster, escogi� y nombr� a la hermana del fallecido, Darline Graham Nordone, para ocupar temporalmente el esca�o hasta que se celebre la elecci�n correspondiente. No a alguien del partido, ni a una figura destacada o con experiencia en pol�tica. Al rev�s, una total desconocida designada �nica y exclusivamente por su apellido.La decisi�n se produjo despu�s de que Donald Trump sugiriera p�blicamente esa opci�n, sin dar muchas explicaciones. A pesar de que la afectada no tiene ning�n tipo de pasado en pol�tica ni se conocen siquiera sus ideas. La apuesta, algo controvertida pero en absoluto in�dita, ha ido ahora a m�s, ya que Trump, muy interesado en que la hermana se presente tambi�n a las pr�ximas elecciones, la ha convencido para que intente conseguir el esca�o.Fondos recaudadosLas normas permiten incluso que ella pueda usar el dinero ya recaudado por el fallecido en el pasado, una ventaja importante para hacer frente a los rivales que la desafiar�n en unas nuevas primarias, que se celebrar�n entre el 11 y el 25 de agosto. "Voy a ser sincera. No estaba segura de poder llegar hasta aqu�. Ser� breve porque ha sido una semana muy dif�cil", apunt� la nueva senadora, de 62 a�os, en un desayuno de oraci�n en su estado. "Voy a trabajar con todas mis fuerzas para continuar con su legado, ayudar a la gente de Carolina del Sur y servir a este pa�s".Tras toda una vida trabajando en el �mbito de los servicios p�blicos para personas con discapacidad visual, en sus primeros d�as como pol�tica, Graham respald� la SAVE America ACT, la propuesta de reforma electoral que obsesiona a Trump, y apoy� medidas de control migratorio, proyectos de ley contra el aborto y a favor del derecho a portar armas, adem�s de la ley de sanciones contra Rusia, una de las principales causas de su hermano. De cero a 100 en cinco d�as.Los nombramientos directos son la norma. Pero las 'elecciones especiales', que se dan en la c�mara baja, son algo igualmente habitual en el pa�s. En el 118.� Congreso (2023-2024) hubo 11 para cubrir vacantes. Y en el 119�, el que arranc� en enero de 2025 y acabar� con las esperadas elecciones de mitad de mandato dentro de poco menos de 100 d�as, ya ha habido media docena, y hay otras tantas convocadas. Por muertes, dimisiones forzadas o por cambios de trabajo a quienes saltaron a la administraci�n. En la �ltima d�cada hay casi 100 casos registrados.Hay otra variante, todav�a m�s llamativa, que se produce cuando un candidato a las elecciones fallece durante la campa�a, pero antes del voto. En todos los casos en los que sea demasiado tarde para retirar su nombre de la papeleta (los plazos var�an por estado), su candidatura permanece. Y si el candidato fallecido recibe suficientes votos para haber ganado la elecci�n de no haber muerto, se declara una vacante que se ocupa seg�n lo establecido por ley. Es decir: nunca se declara autom�ticamente ganador al segundo.Uno de los casos m�s conocidos, estudiado en todas las facultades de ciencias pol�ticas, es el del dem�crata Mel Carnahan, gobernador de Misuri que compet�a para llegar al Senado y que muri� en un accidente de avi�n semanas antes de las elecciones. Seg�n la ley electoral del estado era demasiado tarde para para presentar sustitutos. Gan�, porque sus votantes optaron por un fallecido antes de permitir que ganara la oposici�n, sabiendo que el gobernador en funciones, su segundo, iba a nombrar a la viuda, Jean Carnahan, para ocupar la vacante.Paso a su viudaOcurri� tal cual, y la se�ora Carnahan, con solo un anuncio, una entrevista y un acto de campa�a, se convirti� en senadora, la primera mujer en la historia de Misuri, derrotando al famoso John Ashcroft, que ser�a nombrado en seguida fiscal general por George W. Bush. Permaneci� en el puesto durante dos a�os enteros, para "completar el legado" de su marido, sin que nadie se extra�ara demasiado en Washington. Incluso quiso seguir hasta completar los seis a�os del mandato, pero perdi� por apenas 22.000 votos cuando se celebr�, con mucho retraso, la elecci�n especial. Sus dos hijos, por cierto, siguieron sus pasos en pol�tica, con cargos estatales e incluso llegando al Capitolio.Otro caso reciente afecta a la otra senadora fallecida en el cargo, Dianne Feinstein, de California, quien muri� el 29 de septiembre de 2023. El gobernador de California, Gavin Newsom, que es el �nico dem�crata que claramente ha mostrado su inter�s en ser presidente en 2028, nombr� a Laphonza Butler para ocupar el esca�o de forma interina hasta que se celebrara la elecci�n para decidir qui�n completar�a el resto del mandato (que terminaba en enero de 2025). Butler, presidenta de EMILYs List (una organizaci�n que apoya a candidatas dem�cratas a favor del derecho al aborto), se convirti� as� en la tercera mujer negra en la historia en servir en el Senado de EEUU, pero no se present� a la elecci�n especial de noviembre de 2024 para quedarse con el puesto de forma permanente.Pero, sin duda, el ejemplo hist�rico m�s importante de esta pr�ctica, conocida durante buena parte del siglo XX como widow's succession, o la sucesi�n de la viuda, es el de Margaret Chase Smith, que, como los casos anteriores, salt� a la pol�tica en 1940, tras la muerte de su marido, el congresista republicano Clyde H. Smith. Logr� ganar las elecciones, repetir varias veces y ocho a�os despu�s dio un paso m�s al convertirse en la primera mujer elegida para el Senado por derecho propio, donde permaneci� hasta 1973. Lejos de limitarse a preservar el legado de su marido, Chase Smith construy� una carrera pol�tica independiente y acab� convirti�ndose en una de las voces m�s respetadas del Partido Republicano.Fue ella quien en 1950 pronunci� el hist�rico Declaration of Conscience, un discurso en el que denunci� los excesos del macartismo y desafi� abiertamente al senador Joseph McCarthy cuando muy pocos en Washington se atrev�an a hacerlo. A�os m�s tarde, en 1964, se convirti� adem�s en la primera mujer cuyo nombre fue formalmente presentado para la nominaci�n presidencial republicana en una convenci�n nacional, si bien Barry Goldwater acab� escogiendo a un hombre. Demostrando que a veces lo importante no es c�mo se llega, sino lo que se hace.