El estrecho de Ormuz sigue siendo el punto focal de los análisis sobre la economía y la política mundialesEl mercado aprendió a vivir con el Estrecho de Ormuz cerrado. Sabe que tendrá consecuencias, pero está enfocado en el nuevo y volátil mundo de la Inteligencia Artificial donde las opiniones de los inversores mutan a la misma velocidad que la de los negociadores del conflicto del Golfo Pérsico.Ahora Irán dice que puede reabrir el estrecho con restricciones y bajo nuevas reglas que incluyen cobrar un peaje a Estados Unidos e Israel como resarcimiento por el daño de la guerra. Al mismo, tiempo los hutíes, en abierto respaldo a Irán, aseguran que atacaron una refinería de petróleo en Arabia Saudita.PUBLICIDADPor otra parte, comienza una semana difícil, en la que se esperan indicadores clave. El miércoles se conocerá la inflación minorista de EEUU, que se espera que no supere 0,2%, y el jueves será el turno del índice mayorista. El viernes se publicarán las ventas minoristas. Todos estos datos alimentan a la Reserva Federal, que debe decidir que hará con las tasas de interés en el futuro inmediato. Las consultoras locales, parecen haber seguido el mismo camino que los inversores del exterior y se centran en el problema que la política le generó a la economía la última semana. Material de análisis no les faltó, incluida la mayor inflación que anunció la Ciudad de Buenos Aires, lejos de la que estimaron a nivel nacional.PUBLICIDADSegún el equipo de research del Banco Mariva, “la excesiva cautela del Tesoro en la última licitación de deuda parece haberse vuelto contraproducente. La decisión de capturar un neto de $5,4 billones desconcertó al mercado, dado que las condiciones monetarias ya eran bastante ajustadas, lo que provocó un aumento inmediato del tipo de interés nocturno y una venta masiva de bonos. En su celo por acelerar la desinflación y contener las presiones de depreciación de divisas, han sobre-jugado su papel”. El informe indica que el cambio a una política de agregados monetarios “siempre fue arriesgado, y que se realice mediante licitaciones quincenales de deuda del Tesoro hace que el esquema sea innecesariamente caótico. Es esencialmente un enfoque de prueba y error: el Tesoro captura muchos más pesos de los que necesita, secando el mercado, y luego el BCRA cubre las necesidades de liquidez mediante la compra de divisas y LECAP, obligando a los participantes del mercado a prepararse cada dos semanas para una escasez de liquidez”.PUBLICIDADLa búsqueda de una desinflación más rápida, se advierte, “corre el riesgo de deprimir aún más la actividad económica, con una caída del PBI del 0,8 por ciento. Los préstamos al consumo crecieron a una tasa mensual del 5,9% entre julio y julio 2025, pero luego cayeron un 0,4% mensual en los últimos doce meses, ya que la tasa de préstamos incumplidos alcanzó el 12,8% de los préstamos a familias en mayo. Si los costos de financiación y la rentabilidad de los bonos del Tesoro continúan aumentando, esto prolongaría aún más la recesión actual. Las autoridades siguen caminando por una cuerda floja muy dura”. Según el informe del Banco Mariva, la búsqueda de una desinflación más rápida corre el riesgo de ahondar un clima recesivo
Hay pesimismo en los mercados del mundo y las consultoras locales coinciden sobre la mala praxis del Gobierno y del Tesoro
Los análisis sobre la situación interna destacan los traspiés y dificultades oficiales, mientras en el exterior sigue dominando la incertidumbre y vuelven las apuestas al oro






