Cada vez menos trabajadores optan por abandonar antes su vida laboral. La jubilación anticipada ha registrado una caída media del 17,7%, según el informe de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea). Esta situación se achaca al endurecimiento de las condiciones de acceso y el retraso progresivo de la edad efectiva de retiro.En concreto, la probabilidad de jubilarse antes de los 65 años ha disminuido un 11,2% en la población masculina, mientras que en la femenina ha caído un 25,7%. El principal motivo es que las mujeres tienen más dificultades para cumplir los años de cotización exigidos.
La reforma de 2011, impulsada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, no solo retrasó la edad ordinaria para retirarse del mercado laboral, sino que también endureció el acceso a la jubilación anticipada. El objetivo era reforzar la sostenibilidad financiera del sistema ante el envejecimiento de la población y el aumento de la esperanza de vida.
Por un lado, la edad mínima para acceder al retiro anticipado voluntariose ha elevado gradualmente de los 61 a los 63 años. En el caso de la de carácter involuntario, se mantuvo la posibilidad de accederdesde los 61, pero se deben acreditar al menos 33 años de cotización. Asimismo, se prevé que para 2027 también se desplace a los 63 para quienes no cumplan este umbral.








