OpiniónDel arco a la pólvora, de la pólvora al átomo. Cada vez juramos que esta sí la vamos a manejar distinto.or error, Claude hackeó a tres compañías. Foto: Getty Images09.08.2026 23:01 Actualizado: 09.08.2026 23:01 Este fin de semana leí en The Wall Street Journal un reportaje que no puedo sacarme de la cabeza. Empieza con una escena casi doméstica. Un grupo de científicos de Stanford celebrando a las tres de la mañana, frente a una placa de laboratorio, porque uno de sus virus por fin funcionaba. Se replicaba, infectaba y mataba células bacterianas, tal como estaba diseñado.Sin embargo, cuenta el Journal, ese virus no lo diseñó ningún ser humano. Lo diseñó una inteligencia artificial. Es la primera vez en la historia que ocurre, y el estudio acaba de publicarse en la revista Science.Según el reportaje, los investigadores probaron unos 300 diseños, y dieciséis resultaron funcionales. Una familia entera de virus nuevos, inéditos en cuatro mil millones de años de evolución, nacidos de un modelo llamado Evo que no aprendió a escribir frases sino secuencias de ADN. La lógica, explica el diario, es la misma de los chats que usted y yo usamos. Así como estos predicen cuál es la siguiente palabra, aquel predice cuál es la siguiente base genética. Cambia el alfabeto, no el método. Lo que escribe poemas malos también escribe genomas viables.Antes de que salgamos corriendo, digamos lo que el Journal también reporta con claridad. Esos virus solo infectan bacterias y son inofensivos para los humanos, porque el modelo fue entrenado a propósito con material genético que no puede afectarnos. Los virus humanos son mucho más grandes y complejos, y los expertos consultados por el diario coinciden en que esto no representa un peligro inmediato. Uno de los propios autores del estudio lo dijo mejor que nadie en esa entrevista. Que si él fuera un mal actor buscando diseñar un patógeno, no acudiría a la inteligencia artificial, porque hay caminos más fáciles y letales al alcance de cualquiera. El propósito de esta investigación, tal como lo describe el reportaje, es formidable. Buscan virus de diseño capaces de eliminar bacterias resistentes a los antibióticos, esas que según la Organización Mundial de la Salud matan a millones de personas cada año. Si funciona, hablamos de la mayor revolución médica desde la penicilina. Yo no quiero que esto se detenga. Quiero que ocurra.Pero cuidado con lo que el Journal recoge de un profesor del MIT que revisó el trabajo. Advirtió que algún día alguien podrá usar este mismo camino para crear virus que infecten a personas y esquiven las vacunas. Y luego agregó seis palabras “Eso sería malo. No deberíamos hacerlo”.Un científico de primer nivel pidiéndole a la humanidad, por favor, que no haga algo que la humanidad ya está en capacidad de hacer. Ahí estamos parados.Porque esto no ocurre en el vacío, y el mismo reportaje lo enmarca. Recuerda que hace un año cientos de personas le preguntaron a un chat cómo producir armas biológicas, y que las instrucciones que recibieron fueron consideradas acertadas por expertos en biología y terrorismo. También menciona incidentes recientes reportados por varias compañías del sector sobre modelos comportándose fuera de sus límites previstos, un punto que el diario deja apenas enunciado y que merecería reportería propia.De modo que tenemos la capacidad de escribir vida artificial, la tenemos repartida entre empresas privadas que compiten a muerte, y la única contención robusta que existe hoy es la buena voluntad de quienes la manejan. Ningún tratado. Ningún organismo internacional. Y ninguna ley colombiana, por supuesto, que aquí seguimos discutiendo si el algoritmo nos vuelve tontos. El problema, sospecho, no es la máquina. La máquina hizo lo que le pidieron y lo hizo bien. El problema es que la humanidad nunca ha inventado nada peligroso que después no haya terminado usando. Del arco a la pólvora, de la pólvora al átomo. Cada vez juramos que esta sí la vamos a manejar distinto. Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.