Una batalla invisible

Participó en el nacimiento de YouTube en España cuando internet cambiaba para siempre la forma de consumir vídeos. Al mismo tiempo, la pornografía dejaba de ser algo oculto para convertirse en un consumo inmediato y permanente. Él no se libró. Mientras su carrera despegaba, encontró en la pornografía el refugio al que recurría cuando el malestar le desbordaba. Años después decidió contarlo en Más allá del laberinto: cómo me liberé de la pornografía (Albada). Pero no lo hace como una confesión. Da voz a las distintas partes de sí mismo: la herida, la que busca agradar, la que se evade, la que busca sentido y la que quiere salir del laberinto. La pornografía es el punto de partida de una historia que habla, sobre todo, de las contradicciones con las que convivimos y de un tabú masculino que casi siempre queda en silencio.

¿Qué le enganchó a la pornografía?

Cuando YouTube revolucionó la forma de compartir vídeos, en el 2005 o el 2006, yo vivía solo en Madrid, tenía unos 28 años y empecé a consumir pornografía en mis momentos de soledad.

Usted estuvo en el nacimiento de YouTube en España.