‘La respuesta’

Es un sabio. Se hace llamar el Viejo de la Tribu en su último libro, La respuesta (Destino), compendio de todo lo que sabe hoy como paleoantropólogo doblado de filósofo. ¡Necesito más conversaciones así!, que Arsuaga insiste en que reguemos con sendas copas de un Godello frío y dorado. “Soy epicúreo”, aclara: eso supone una ecuánime aritmética de placeres y saberes provechosa para alma y cuerpo. Me conmueve que este sabio de níveos cabellos acabe hablándome del humor (“Todo dictador es risible, ¡fíjate!”) y de la belleza (“La vida se perpetúa porque es hermosa”): ya no pregunto más. Arsuaga reitera que es conservacionista por un solo y único motivo: “Por proteger la belleza”. Me confiesa su anhelo de morir con los ojos abiertos. Y hemos apurado nuestras respectivas copas.Defínase.

Niño preguntón.

¿Con respuestas?

Lo que nos rodea, todo, es la respuesta.