“Qué extraño es ser joven cuando se es viejo”, confiesa Edgar Morin y viene mucho a cuento, ahora que está en algún lugar de la Eternidad.Hace un par de ferias del libro, en Frankfurt, descubrimos Semillas de sagacidad, un título que publicamos en marzo de este año en Plataforma, en traducción de Fernando Borrajo Castanedo.En el breve prefacio, Morin empieza con esta frase: “Soy como un árbol cuyas semillas el viento transporta y van a parar alguna que otra vez al desierto o, en ocasiones, germinan muy lejos de aquí. “.Edgar Morin cuenta que le animaron a escribir tweets para dar a conocer sus ideas acerca de la educación. Se dio cuenta de que era una excelente oportunidad para expresar sus ideas y reflexionar sobre el mundo, sobre la vida, sobre el ser humano y sobre la sociedad, e incluso, a veces, sobre los sucesos de actualidad.Morin había escrito libros profundos. Los especialistas de su obra los conocen mucho mejor que nosotros pero, para sus lectores, fue un estímulo importante siempre.Edgar Morin Marc Arias / PropiasMorín reconocía, con un cierto sentido del humor, que sus libros podían ser bastante extensos o intimidatorios, y creía que Twitter era una especie de plaza pública, desde donde, de manera socrática, se dirigiría a los habitantes de la ciudad numérica. Juguetón, nos reconoce que le gustaba encontrar fórmulas y juegos de palabras que llamasen la atención.Hace poco, con la directora del Instituto Francés en Barcelona, Valérie Nicolas, intentamos hacer una presentación del libro donde él, desde París, se conectase. Lo intentamos con mucho cariño y delicadeza, pero la fragilidad de su salud lo hizo imposible. A veces, los deseos son imposibles. Ya que no podremos estar en la ceremonia de despedida de este pensador francés, rindámosle homenaje aquí. Por cierto, ¡qué grande es Francia y qué grande su pensamiento y cómo se nota que en sus escuelas les han hecho leer para educarles en el pensar y razonar!Lee tambiénSirva como homenaje al pensamiento de este autor, la reproducción de dos aforismos de este último libro, cuya lectura es un chute de energía tan grande y limpio como el del propietario de un vehículo eléctrico cuando recarga sus baterías.“Sócrates decía lo que pensaba en la plaza pública de Atenas. Y a veces lo insultaban. Mi plaza pública es Twitter.”“Creo que he vivido mucho tiempo porque nunca he sido rencoroso”.Pensamiento fecundo. Gracias, Edgar Morin.
Edgar Morin: ser siempre joven, por Jordi Nadal
“Qué extraño es ser joven cuando se es viejo”, confiesa Edgar Morin y viene mucho a cuento, ahora que está en algún lugar de la Eternidad. Hace un par de ferias del libro, en Frankfurt, descubrimos Semillas de sagacidad, un título que publicamos en marzo de este año en...










