Una de las reflexiones más interesantes de Edgar Morin, fallecido el sábado pasado a los 104 años, se centra en la incertidumbre y la complejidad de la realidad en todos sus aspectos. He repasado tres de los últimos libros que publicó al cruzar el umbral de su centenario.

PASCAL GUYOT / AFP

En Lecciones de un siglo de vida, resalta que ha aprendido a no creer en la perennidad del presente ni en la previsibilidad del futuro. Casi todo lo que ocurre no estaba previsto y nos llega de forma inesperada.

Edgar Morin escribió decenas de libros y miles de artículos. Era un intelectual francés que militó en la Resistencia, judío de ascendencia sefardí, enamorado del Mediterráneo y un trabajador incansable hasta prácticamente su último suspiro. Francia le ha rendido el honor que reserva a los sabios.

Para tantos analistas y tertulianos que nos dicen lo que va a pasar mañana o dentro de un año, es aconsejable la prudencia y la honestidad de un pensador que advierte constantemente de la complejidad de las situaciones, de buscar los grises y aceptar que los grandes acontecimientos históricos parecían improbables.