De Bernat Castany (Barcelona, 1977) asombra, entre otras muchas cosas, su capacidad para crear imágenes que atesoran una idea. Tras haber abordado el miedo en su ensayo anterior Una filosofía del miedo, Castany gira ahora la moneda para escudriñar con Una filosofía de la risa (Anagrama, 2026) el mapa de la comicidad. Ahora bien, ¿qué comicidad es aquella que puede acercarnos a la ‘buena vida buena’? ¿Aquella risa alegre que nos iguala en nuestra precaria condición? ¿U otra risa triste que inhibe y agrede?

Sin dejar nunca de perder la noción de los límites, arropado por la mejor tradición humanista e ilustrada, Castany aborda, con rigor y juego, las múltiples formas del humor. Mientras conversamos y el filósofo perfila matices, vamos entendiendo algo de nosotros mismos, de nuestra condición, del llanto y del miedo, de la risa que acompaña al niño al ponerse de pie, y de un sinfín de cosas más.

¿Por qué este Una filosofía de la risa ahora?

¿Y por qué no la risa antes? En el mundo griego y romano la risa era fundamental, y también durante la época del humanismo y de la ilustración. ¿Por qué hemos perdido de vista la risa como método filosófico en sí mismo? Pero hay también otra razón más política. Me di cuenta de que, tanto en las redes como en las noticias, cada vez más los políticos de derechas y de extrema derecha utilizaban registros cómicos agresivos, paródicos y sarcásticos, y, además, les funcionaban muy bien, dándoles visibilidad. Y entonces me interesó pensar hasta qué punto la tradición progresista o de izquierdas, sobre todo, en su alma más contracultural y libertaria, había perdido la iniciativa cómica en la esfera pública, como si hubiera habido un ‘sorpaso’ cómico de la extrema derecha sobre la tradición más progresista.