El mensaje es inequívoco: el calentamiento global amenaza la mesa de tu familia...9 de agosto, 2026 - 15h35Ningún ritual matutino se libra de la alarma climática. Recientemente la revista Nature declaró que el café está “gravemente amenazado por el cambio climático” y describió cómo los científicos se apresuran por salvar tu espresso de la “extinción”. El New York Times culpa de los altísimos precios del café a las dificultades de suministro provocadas por el cambio climático en Brasil y Vietnam. ¿Y tu aceite de oliva? CNN y Bloomberg se lamentan de una “crisis”, con las sequías del Mediterráneo presagiando un futuro en el que un producto de uso diario desaparecerá para siempre.El mensaje es inequívoco: el calentamiento global amenaza la mesa de tu familia y solo una política climática de gran alcance puede salvarla. Si dejamos de lado el sensacionalismo, hoy en día los alimentos son más abundantes y baratos que en el pasado.Empecemos por el café, que supuestamente se encuentra en su lecho de muerte. Este año se espera que la producción mundial de café alcance otro récord: más del doble de la producción mundial de hace 50 años. Los cultivos al borde de la extinción no producen cosechas récord. Publicidad¿Cómo es posible que medios como el New York Times se equivoquen? Ignorando la inflación, comparando los precios del café de la década de 1970, expresados en dólares de aquella época, con los precios en dólares actuales. Incluso los artículos de Nature desmienten su titular sobre la extinción. Etiopía conserva más de 12.000 plantas de arábica en bancos de genes vivos para criar variedades tolerantes al calor y a la sequía. Los agricultores de las regiones más cálidas ya comenzarán a cultivar especies de café más resistentes. Eso no es extinción, es adaptación.La supuesta crisis del aceite de oliva se desmorona ante el mismo análisis. Según las estadísticas alimentarias de la ONU, la producción mundial de aceite de oliva se ha triplicado desde 1961 y se ha duplicado desde 1990. El año pasado y este año, junto con la excepcional cosecha de 2018, marcan el récord histórico de producción de aceite de oliva. Mientras, los precios ajustados a la inflación no aumentan, sino que descienden ligeramente desde 1990. De nuevo, las mejoras en las prácticas agrícolas y la expansión de cultivos compensan cualquier efecto climático.PublicidadPublicidadLas historias alarmistas sobre los alimentos siguen una fórmula. Se toma un fenómeno meteorológico aislado, se lo atribuye al calentamiento global, se omite el ajuste por inflación y se ignoran los datos a largo plazo. De lo que nunca se habla: las formas en que el cambio climático beneficia a los cultivos. El dióxido de carbono es alimento para las plantas, por lo que los agricultores comerciales inyectan CO2 adicional en los invernaderos para producir más tomates. Los satélites de la NASA muestran que el planeta lleva 40 años volviéndose más verde, lo que significa que el mundo ha ganado una superficie de vegetación equivalente al doble de la selva amazónica.En términos generales, el cambio climático perjudicará a la agricultura. Sin embargo, su impacto queda eclipsado por el aumento de la productividad. Un estudio muy citado publicado en Nature concluye que, sin ningún cambio climático, la producción mundial de calorías alimentarias aumentará un 51 % entre 2010 y 2050. Incluso en el caso de un calentamiento extremo y poco realista, seguirá aumentando un 49 %. El cambio climático no está acabando con nuestros alimentos básicos. A nivel mundial, los precios de los alimentos se han reducido a menos de la mitad a lo largo del siglo y estamos produciendo más que nunca. Estos logros se deben a la revolución verde y al ingenio humano, no a las políticas climáticas que encarecen los costos. (O)Bjorn Lomborg, presidente del Copenhagen Consensus Center, Lowell, Massachusetts, Estados UnidosPublicidad¿Tienes alguna sugerencia de tema, comentario o encontraste un error en esta nota?