“En el promedio, se ahogan los enanos”, es una frase que recorre los pasillos de la Unión Industrial Argentina (UIA), donde cada día se reduce el margen para considerar que las políticas y los agravios del Gobierno contra la industria se producen por desinformación más que por decisión ideológica. Como “la realidad te alcanza”, como solía decir otro líder fabril durante el denominado “industricidio” de la gestión de Cambiemos, en este 2026 será récord histórico el cierre de pymes formales, con caída del empleo registrado, ante una frenética suba de concurso de acreedores y quiebras que confirma que el “éxito” de la estabilidad macro y la suba de la actividad económica representa solo una porción menor y logra que el promedio sea solo estadístico.

Solo hasta junio de este año se presentaron 132 empresas formalmente constituidas para informar su proceso de quiebra inminente si es que la realidad productiva no cambia. El número impacta en su comparación histórica: según datos oficiales de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial, en la Ciudad de Buenos Aires se concursaron 190 pymes durante todo 2025, lo que significa que en la mitad de tiempo ya se alcanzó casi el 70% de un umbral que superó sin precedentes otras crisis industriales, como en 2020 –año del pico de la pandemia–, cuando solo llegaron a esta instancia de confesión judicial de ruptura de la cadena de pagos 106 empresas.