Noticia Exclusivo suscriptores Analistas advierten que el éxito del plan para impulsar al país depende de la capacidad para ejecutarlo sin perder el equilibrio fiscal.La lucha contra la informalidad ocupó un espacio en los anuncios del nuevo gobierno. Fenalco considera que ese será uno de los pilares para generar empleo digno y fortalecer el comercio de barrio. Foto: Néstor Gómez. El TiempoPERIODISTA ECONÓMICO08.08.2026 22:30 Actualizado: 08.08.2026 22:30
La recuperación de la confianza para invertir en Colombia parece haberse convertido en la primera gran apuesta económica del presidente Abelardo De La Espriella. Así interpretan gremios y analistas el paquete de anuncios presentado durante su discurso de posesión, en el que el nuevo mandatario planteó un plan de austeridad para contener el gasto público, una reforma tributaria estructural, la eliminación del impuesto al patrimonio y el fortalecimiento de Ecopetrol como algunos de los pilares para reactivar el crecimiento.Las primeras reacciones fueron favorables. Sin embargo, detrás del respaldo hay una coincidencia casi unánime en el sentido de que las señales enviadas generan optimismo, pero el verdadero desafío apenas comienza. El éxito dependerá de la forma en que esas promesas se traduzcan en reformas, decisiones fiscales y políticas públicas capaces de estimular la inversión, fortalecer el crecimiento y devolverle sostenibilidad a las finanzas públicas, advierten expertos. LEA TAMBIÉN “El discurso plantea, en materia económica, un cambio de dirección bastante claro y, en términos generales, en la dirección correcta. Pero ahora viene lo más difícil, que es convertir esos anuncios en medidas concretas y fiscalmente consistentes”, dice Luis Fernando Mejía, presidente de Lumen Economic Intelligence. Señala que el paquete de medidas puede contribuir a recuperar la confianza, atraer inversión y acelerar el crecimiento, siempre que esté ligado a un ajuste serio del gasto público que garantice la sostenibilidad de las finanzas del Estado.Gobierno prometió congelar el gasto público y mayor austeridad en el uso de los recursos públicos. Foto:iStockAusteridadSi hubo un anuncio que los analistas consideran inaplazable fue el compromiso del nuevo gobierno de poner en marcha un plan de austeridad para contener el gasto público. Pero advierten que congelar el gasto será apenas el primer paso de un ajuste que deberá ser más profundo para recuperar la confianza en el manejo de las finanzas públicas. Mejía considera que la situación fiscal que recibe el país exige mucho más que un decreto de contención del gasto. En su opinión, será necesario revisar de fondo el tamaño del Estado, eliminar duplicidades, reducir el gasto ineficiente y racionalizar la burocracia, sin sacrificar la inversión pública ni los programas sociales prioritarios. “Congelar el gasto es un buen primer paso, pero no será suficiente”, advierte el economista, quien insiste en que el verdadero reto será lograr un ajuste compatible con la sostenibilidad fiscal y el crecimiento económico.Una visión similar plantea Daniel Velandia, economista jefe de Credicorp Capital, quien destaca que el presidente ubicó la recuperación de la confianza como uno de los activos más importantes para la economía. En ese contexto, considera coherente que el plan fiscal inicie con un ajuste del gasto público acompañado de medidas orientadas a fortalecer la inversión privada y simplificar el sistema tributario. LEA TAMBIÉN Respaldo tributarioOtro de los anuncios que encontró mayor respaldo fue la intención de presentar una reforma tributaria estructural. Aunque los expertos insisten en que aún faltan por conocerse los detalles, coinciden en que el objetivo de simplificar el sistema tributario y ofrecer reglas más estables puede convertirse en un incentivo para recuperar la inversión.María Claudia Lacouture, presidenta de AmCham Colombia, considera que el país necesita avanzar hacia un esquema tributario que genere mayor certeza jurídica para quienes invierten y generan empleo. Pero advierte que cualquier cambio deberá construirse con amplios consensos, pues su alcance tendrá efectos directos sobre la competitividad del país y las decisiones del sector productivo.Para César Pabón, director de Investigaciones Económicas de Corficolombiana, el ajuste fiscal es inevitable, pero deberá combinar un mayor esfuerzo de austeridad con una reforma tributaria que no castigue la inversión. Incluso plantea que el Gobierno podría revisar algunas fuentes adicionales de recaudo sobre las cuales existe mayor posibilidad de consenso, sin afectar la capacidad de crecimiento de la economía.Nuevo Gobierno presentará nueva reforma tributaria, la cual promete ser estructural. Foto:Congreso de la República.Impuesto al patrimonioSi hubo un anuncio que logró un respaldo casi unánime entre los analistas, fue la decisión de eliminar el impuesto al patrimonio. El argumento común es que se trata de un gravamen con bajo impacto sobre el recaudo, pero con efectos significativos sobre las decisiones de inversión y la permanencia de capitales en el país.El presidente de Lumen recuerda que este impuesto apenas aportó cerca de un billón de pesos en 2024, equivalente a una fracción muy pequeña de los ingresos administrados por la Dian. En contraste, sostiene que ha incentivado el traslado de patrimonios y, en algunos casos, incluso de la residencia fiscal hacia otras jurisdicciones, reduciendo tanto el recaudo del propio impuesto como el del impuesto sobre la renta. Por ello, considera que su eliminación ayudaría a recuperar inversión y facilitar el retorno de capitales al país.Desde Fenalco, Jaime Alberto Cabal, su presidente, calificó la medida como “un acierto fundamental para estimular la inversión”, mientras que César Pabón la definió como uno de los tributos más distorsionantes del sistema tributario colombiano por los incentivos que genera para sacar capitales del país. Ambos coinciden en que su eliminación puede convertirse en una señal importante para mejorar el clima de inversión. LEA TAMBIÉN EcopetrolEl compromiso del presidente De La Espriella de fortalecer a Ecopetrol también fue recibido como una señal favorable por parte de los analistas, quienes coinciden en que la petrolera seguirá siendo un activo estratégico para las finanzas públicas y para la recuperación de la inversión.Mejía considera que el desafío será recuperar la solidez financiera de la compañía, fortalecer su gobierno corporativo y concentrar sus esfuerzos en proyectos que generen valor. En su opinión, la transición energética debe mantenerse, pero de manera gradual y financieramente sostenible, de tal forma que no comprometa la capacidad de la empresa para seguir aportando recursos al país.Ecopetrol es una de las principales fuentes de ingresos del Estado, por eso hay que fortalecerla. Foto:EcopetrolDesde el sector empresarial, Jaime Alberto Cabal considera igualmente acertado el anuncio de devolverle protagonismo a Ecopetrol y fortalecer nuevamente su capacidad de generar utilidades, al considerar que la empresa seguirá siendo una de las principales fuentes de ingresos para el Estado colombiano.Una visión similar plantea María Claudia Lacouture, presidenta de AmCham Colombia, quien considera que las decisiones que adopte el Gobierno alrededor de la compañía deberán encontrar un equilibrio entre la seguridad energética, la sostenibilidad empresarial y la confianza de los inversionistas, elementos que considera claves para atraer nuevos capitales y mantener la competitividad del país.Los anuncios también dejaron un espacio para uno de los desafíos históricos de la economía colombiana, como lo es la informalidad, hoy por encima del 55 por ciento, según el Dane.Para el presidente de Fenalco, cualquier estrategia orientada a facilitar la formalización de pequeños comercios y empresas tendrá un impacto directo sobre la generación de empleo digno y sostenible, por lo que el gremio expresó su disposición a acompañar las iniciativas que impulse el nuevo gobierno en esa materia. 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