El Gobierno se orientó bien en confirmar que la inflación es un fenómeno monetario. Y para eso actuó sobre el gasto público, el que disminuyó en un 30% en términos reales desde el inicio de la gestión. Además se concentró en el balance del Banco Central, para que éste no financiara al Tesoro. Y ahora, por cadena nacional, el presidente, Javier Milei, ha enviado al Congreso la nueva carta orgánica del Banco Central, que procura que sea independiente y que su función sea la de mantener el valor de la moneda. Seguramente esta ley fundamental va a ser aprobada por Diputados y Senadores y hace del Banco Central una entidad que no va a poder financiar ni al Gobierno nacional ni a las provincias, pues eso fue lo que pasó en los 91 años desde que se creó el Banco Central en 1935, con una inflación en porcentaje de trillones, que resulta difícil de pronunciar. La inflación del mes de julio de 2026, según el índice de OJF, da un 1,8% respecto del mes anterior. Se estima que en el año 2026 terminará, entre enero y diciembre, en 29,9% respecto del mismo periodo del año anterior. Para el año 2027, estimamos una inflación del 17,9 %, según dicho estudio. En el gráfico se puede ver que la inflación en la era de Milei descendió desde casi un 300% anual al inicio de su gestión, hasta el 31% anual actual y, como dijimos, llegaría a 17,9% anual hacia diciembre de 2027.