De acuerdo con lo explicado y anticipado por E2 (Economía & Ética), el Gobierno ha aplicado una política monetaria contractiva que comienza a dar resultado: en los últimos cuatro meses la estimación de inflación del Indec bajó del 3,4% (marzo) al 2,6% (abril); 2,1% (mayo) y 1,9% (junio). La pregunta del millón sería: ¿el actual descenso de la inflación será transitorio como en 2024/2025 o, por el contrario, será permanente convirtiéndose en un plan de estabilización exitoso?

Las inconsistencias del plan de estabilización. El gobierno de Javier Milei aplica un programa de estabilización MBS (por el inglés de: money based stabilization program), basado en la cantidad de dinero, para intentar bajar la inflación crónica y estabilizar la macroeconomía. Sin embargo, el esquema presenta inconsistencias dinámicas que dificultan su éxito permanente: no hay independencia del BCRA, no existe un ancla monetaria clara y no se sabe cuánto debería crecer la base monetaria trimestre a trimestre. Además, el programa compra reservas, usa una parte de ellas y esteriliza la expansión monetaria, lo que aumenta la deuda del Tesoro en términos reales. Según la Teoría Fiscal del Nivel General de Precios (FTPL), esto representa un problema monetario y macroeconómico relevante hacia adelante.