Explicativo Exclusivo suscriptores Participación laboral cayó a su nivel más bajo en casi 50 años y economistas advierten que será cada vez más difícil reemplazar la fuerza de trabajo.La inmigración podría tener su mayor impacto económico en los lugares que actualmente reciben menos inmigrantes. Foto: Collage de elaboración con IA / Agencia AFP08.08.2026 22:30 Actualizado: 08.08.2026 22:30
Mientras la administración de Donald Trump endurece la inmigración legal y reduce drásticamente los flujos de entrada al país, un fenómeno silencioso comienza a preocupar cada vez más a economistas y empresarios. El país, y a un ritmo acelerado, se está quedando sin trabajadores.De acuerdo con las últimas estadísticas laborales, divulgadas recientemente por el mismo gobierno, la tasa de participación laboral cayó en junio al 61,5 por ciento, el nivel más bajo desde marzo de 2021 y, si se excluyen los años de la pandemia, el menor registrado desde 1976. Es decir, el nivel más bajo en 50 años. El indicador mide el porcentaje de la población adulta que trabaja o busca activamente empleo y suele ofrecer una imagen más completa del mercado laboral que la cifra de desempleo, que actualmente se ubica en 4,2 por ciento. LEA TAMBIÉN Su caída muestra que una proporción creciente de estadounidenses permanece fuera de la fuerza laboral, una tendencia asociada, entre otros factores, al envejecimiento de la población. La paradoja es que, aunque existe un amplio consenso en que la inmigración puede ayudar a compensar el envejecimiento de la población y la reducción de la fuerza laboral, las políticas de la administración Trump avanzan precisamente en la dirección contraria al restringir tanto los ingresos irregulares como varias vías legales de entrada. Más llamativo aún es que la escasez de trabajadores golpea con especial fuerza a muchos de los estados donde esas políticas encuentran mayor respaldo. 20 de los 25 estados que más se beneficiarían económicamente de la inmigración votaron por Trump. Foto:GRÁFICO EL TIEMPOLos estados de Trump son los que más necesitan inmigrantes De acuerdo con un nuevo estudio, 20 de los 25 estados que más se beneficiarían económicamente de un aumento de la inmigración votaron por Trump en las elecciones de 2024. La investigación fue publicada por el Challey Institute for Global Innovation and Growth de la Universidad Estatal de Dakota del Norte y analizó datos económicos y demográficos de los 50 estados entre 2008 y 2023. Los autores estimaron qué ocurriría si la población de cada estado aumentara un 1 por ciento como consecuencia de una mayor inmigración. En promedio, el Producto Interno Bruto del sector privado crecería un 1,5 por ciento, aunque los resultados variarían ampliamente según el lugar. LEA TAMBIÉN Los mayores beneficios se observarían principalmente en estados rurales y poco poblados que históricamente han recibido cantidades relativamente pequeñas de inmigrantes. Montana y Mississippi registrarían aumentos cercanos al 4 por ciento de su PIB privado. Dakota del Sur crecería un 3,1 por ciento y Virginia Occidental un 3 por ciento. El impacto sería mucho menor en varios de los grandes estados donde tradicionalmente se concentra la población extranjera. En California, el crecimiento estimado sería del 0,6 por ciento. Desde el inicio del segundo mandato de Trump, han arrestado a más de un millón de inmigrantes. Foto:EFE / AFP / Ilustración elaborada con IA / EL TIEMPOEn Texas llegaría al 0,57 por ciento, mientras que Nueva York y Florida se ubicarían alrededor del 1,1 por ciento. El hallazgo parece contraintuitivo. Estados como California, Nueva York, Texas y Florida tienen algunas de las mayores poblaciones inmigrantes del país y dependen ampliamente de ellas en sectores como la agricultura, la construcción, la hotelería, los servicios y el cuidado de personas. Pero, precisamente porque esos estados ya cuentan con una presencia considerable de trabajadores extranjeros, el beneficio adicional de recibir más inmigrantes sería proporcionalmente menor que en estados donde la población es más reducida, envejece rápidamente y las empresas tienen dificultades para cubrir sus vacantes. LEA TAMBIÉN En otras palabras, la inmigración podría tener su mayor impacto económico en los lugares que actualmente reciben menos inmigrantes. La escasez de mano de obra ya afecta a la economía local El caso de las dos Dakotas ilustra el problema. Dakota del Norte y Dakota del Sur tienen algunas de las tasas de desempleo más bajas de Estados Unidos. Aunque esa cifra suele interpretarse como una señal de fortaleza económica, también revela la escasez de personas disponibles para trabajar. De acuerdo con las cifras del estudio, ambos estados llegaron a tener alrededor de dos puestos vacantes por cada persona desempleada. Allí, el problema ya no es la falta de empleo, sino la falta de trabajadores para ocuparlo. El impacto sería menor en algunos grandes estados donde se concentra la población extranjera. Foto:EFE.La situación se repite en muchas comunidades rurales, donde las muertes superan a los nacimientos y los jóvenes se marchan para estudiar o buscar mejores oportunidades en ciudades más grandes, sin regresar posteriormente. Los empleadores pueden intentar atraerlos ofreciendo salarios más altos, pero esa estrategia tiene límites. Ningún aumento salarial puede crear trabajadores cuando simplemente no hay suficientes personas en edad laboral en una comunidad. Y la reducción de la inmigración amenaza con profundizar ese problema. LEA TAMBIÉN La inmigración cae mientras el país envejece La Oficina del censo calcula que la migración internacional neta, que alcanzó un máximo de 2,7 millones de personas en 2024, cayó a 1,3 millones en 2025 y podría caer a aproximadamente 321.000 en 2026 si se mantienen las tendencias actuales. Eso representaría una disminución cercana al 88 por ciento en apenas dos años. La caída obedece tanto a una reducción de las entradas como a un aumento del número de personas que abandonan Estados Unidos. El descenso ya se siente en todo el territorio. Según el Censo, los 50 estados y el Distrito de Columbia registraron una reducción de la migración internacional neta entre 2024 y 2025. Lo mismo ocurrió en el 90 por ciento de los más de 3.100 condados del país. La población en edad de trabajar también crecerá mucho más lentamente. Foto:ICELa menor inmigración coincide, además, con una transformación demográfica que difícilmente podrá revertirse. La Oficina de Presupuesto del Congreso proyecta que, a partir de 2030, el número anual de muertes superará al de nacimientos. Desde entonces, toda la expansión de la población estadounidense dependerá de la inmigración y, si no llegara ningún inmigrante, el país comenzaría a perder habitantes ese mismo año. La población en edad de trabajar también crecerá mucho más lentamente, mientras aumenta el número de personas jubiladas que dependen de programas como el Seguro Social y Medicare. LEA TAMBIÉN Los inmigrantes pueden aliviar parte de esa presión porque suelen llegar a EE. UU. en sus años más productivos. También hacen algo más que cubrir los puestos existentes. Crean empresas, compran viviendas, pagan impuestos y consumen bienes y servicios, lo que amplía el mercado de los negocios locales. Para un pequeño pueblo rural, la llegada de unas pocas decenas de familias puede significar más clientes para las tiendas, más estudiantes para las escuelas y mayores ingresos para los gobiernos municipales. Datos recopilados por el Migration Policy Institute muestran, además, que los inmigrantes y sus hijos nacidos en Estados Unidos han representado todo el crecimiento de la población en las edades laborales de mayor productividad desde el año 2000. Un dilema económico para la administración Trump El estudio del Challey Institute, que es de inclinación conservadora, también concluye que los beneficios económicos de la inmigración son mayores en estados con economías más flexibles, donde hay menos barreras para contratar trabajadores, crear empresas o invertir. Es un perfil que coincide con buena parte de la América rural y conservadora, precisamente donde la escasez de mano de obra es más aguda. Según los autores, esas condiciones permiten que los inmigrantes se incorporen más rápidamente al mercado laboral, emprendan nuevos negocios e impulsen la actividad económica. LEA TAMBIÉN En otras palabras, los estados que, por sus políticas económicas, ofrecen mejores condiciones para aprovechar la inmigración son también, en muchos casos, los que políticamente más se oponen a ella. El informe no plantea que la inmigración sea una solución automática ni que deba reemplazar las políticas para mejorar la educación, fortalecer a las familias, elevar la participación laboral de los estadounidenses o hacer más atractivo el trabajo. Tampoco niega el derecho del gobierno a controlar la frontera, decidir quién puede entrar y hacer cumplir las leyes migratorias. Manifestantes forman cadena humana para impedir traslado de inmigrantes detenidos en Nueva Jersey. Foto:EFEPero sostiene que la seguridad fronteriza y las necesidades de la economía son cuestiones distintas. EE. UU. puede reforzar sus fronteras y, al mismo tiempo, ampliar o redistribuir los mecanismos de inmigración legal para atraer trabajadores a las regiones que más los necesitan. Ese debate adquiere mayor urgencia ahora que la administración Trump no solo busca reducir la inmigración irregular, sino que también ha impuesto nuevas restricciones que afectan las vías legales, humanitarias y temporales de ingreso. Ese es precisamente el desafío que comienza a asomarse para la administración Trump. Las políticas para reducir la inmigración responden a una demanda política que le permitió regresar a la Casa Blanca. LEA TAMBIÉN Pero, al mismo tiempo, el envejecimiento de la población y la creciente escasez de trabajadores amenazan con convertirse en un freno para muchas de las economías locales que constituyen su principal base electoral. En otras palabras, el debate ya no enfrenta únicamente dos visiones sobre la inmigración. También plantea una pregunta cada vez más difícil para la economía estadounidense: ¿cómo sostener el crecimiento de una fuerza laboral que envejece mientras se reducen, al mismo tiempo, las principales fuentes de nuevos trabajadores? SERGIO GÓMEZ MASERI - Corresponsal de EL TIEMPO - Washington @sergom68 Sigue toda la información de Internacional en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.














