Wall Street va a tope hacia arriba, trepando hacia los récords, pero la economía real, la de la gente de la calle, sorprendió este viernes con una pérdida de 23.000 empleos en el mes de julio. Ésta más que evidente señal de que el mercado laboral estadounidense se ha enfriado, pese al Dow Jones del que tanto alardea el presidente Donald Trump, complica la labor de la Reserva Federal (Fed) mientras sopesa si elevar los tipos de interés ante una inflación persistentemente elevada.El dato significa todo un bombazo a las previsiones de los analistas. Había consenso de que el mercad laboral, tras sumar solo 57.000 ocupaciones en junio, esta vez iría a más y se llegaría a al menos las 85.000 contrataciones, con un índice de desempleo que se mantendría en el 4,2%.Pese al pésimo dato, este índice cae al 4,1% debido a que menos estadounidenses salieron a buscar trabajo. La tasa de participación en la fuerza laboral siguió cayendo hasta el 61,4 %, su nivel más bajo en más de cinco años.Los número del Departamento Laboral aportaron, además, más pruebas de la ralentización al revisar el dato de junio y rebajar en 20.000 la cifra que se dio en su día.Todo esto se produce en un momento en que los mercados están preocupados por la capacidad de la Fed para mantener la inflación bajo control, lo que aumenta la presión sobre los responsables de la política monetaria para que incrementen los costos de endeudamiento.Los futuros de las bolsas estadounidenses (Dow Jones, S&P 500 y Nasdaq) avanzaron al alza el viernes ante la expectativa de que el inesperado deterioro del último informe de empleo lleve a la Reserva Federal a mantener los tipos de interés sin cambios, en lugar de subirlos como muchos predecían.Un mercad laboral debilitado y un índice del precio al consumo elevado supone la combinación más difícil de gestionar para el banco central de EE.UU. Esta situación enfrenta los dos objetivos de la Fed (baja inflación y mercado laboral en buen estado) y obliga a los gobernadores de la institución a tomar decisiones complejas sobre cual de las dos metas debe de tener prioridad.Hasta la fecha, la atención se centraba en la inflación ante la intensificación de las presiones sobre los precios. Por eso se hablaba de subir los tipos de interés, totalmente a la contra de lo que pretendía Kevin Warsh, el nuevo presidente de la Fed, cuya aspiración era bajar esas tasas como le requirió Trump.Este dato de empleo totalmente inesperado se produce después de lo que parecía haber sido un repunte en la creación de ocupaciones a principios de año, impulsado por el optimismo generado por el recorte de impuestos, el alivio derivado de la pausa en la imposición de nuevos aranceles, la reducción de las tasas de interés y una menor inflación.Pero esas cifras también se han revisado a la baja, con un total de 103.000 empleos menos de los contabilizados inicialmente. Estas cifras revisadas colocan la media de creación de empleo de los últimos doce meses en apenas 34.000.Desde ese arranque optimista, lo costos han ido crecido, mientras el comercio de petróleo desde el golfo Pérsico se haya paralizado y la administración Trump reanudó su ofensiva contra las importaciones. A todo esto, cada vez resulta más difícil encontrar trabajadores ya que el ritmo de la inmigración se ha desacelerado de forma considerable.La caída de ocupaciones en julio estuvo encabezada por una reducción de 50.000 puestos en educación de las administraciones locales y por la pérdida de 19.000 empleos en el comercio minorista. El sector de actividades financieras también registró un descenso de 14.000 empleos.La sanidad, que ha sido el principal motor de la creación de empleo, añadió 22.000 puestos de trabajo, una cifra inferior a su media de 36.000 en el último año.En tanto que el empleo se mantuvo a la baja, los salarios de los trabajadores tampoco registraron apenas avances durante el mes. La remuneración media por hora aumentó en solo dos céntimos, lo que redujo el crecimiento interanual de los salarios al 3,2 %, por debajo del incremento del 3,5 % previsto.
EE.UU. pierde 23.000 empleos en julio y complica la estrategia de la Fed contra la inflación
El enfriamiento del mercado laboral, para que el que se había pronosticado un incremento de 83.000 ocupaciones, puede hacer que la Reserva Federal se replantee subir los tipos de interés como se esperaba para septiembre













