El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a insistir en que la marcha de la economía estadounidense amerita un nivel más bajo de los tipos de interés, aunque en esta ocasión ha evitado poner en el punto de mira al presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, al subrayar que “en parte depende de él, pero no del todo”.
La economía de Estados Unidos destruyó 23.000 puestos de trabajo no agrícolas durante el pasado mes de julio, un resultado muy por debajo de lo esperado por el consenso del mercado, que anticipaba un nuevo mes de creación de empleo, según el dato publicado por el Departamento de Trabajo, aunque la tasa de paro bajó una décima, hasta el 4,1%.
Asimismo, se ha revisado a la baja los datos de creación de empleo correspondiente a los meses anteriores, rebajando a 63.000 nuevos puestos el empleo generado en mayo, frente a los 129.000 anunciados, mientras que el dato de junio ha sido revisado a 20.000 nuevos empleos, en vez de los 57.000 originalmente estimados.
De tal modo, el empleo combinado de mayo y junio fue 103.000 puestos de trabajo inferior al reportado anteriormente.
En cuanto al desempleo, el Departamento de Trabajo estima que en julio el número de parados se redujo a 6,9 millones, lo que representa un descenso mensual de 178.000 personas sin empleo registradas.







