El presidente Donald Trump ha reconocido este martes lo que los expertos venían advirtiendo desde hace meses: que su campaña de deportaciones masiva provocaría una escasez de trabajadores en sectores que dependen de la mano de obra inmigrante. El republicano lo ha admitido en una publicación en su red social, Truth, en la que ha señalado que los sectores de la agricultura, la hotelería y el ocio se han visto especialmente afectados por su política migratoria. Este reconocimiento, inusual en alguien como Trump, llega después de que su Gobierno intensificara las redadas en los lugares de trabajo, lo que desencadenó las protestas de Los Ángeles que se han extendido rápidamente al resto del país.
“Nuestros grandes agricultores y las personas del sector hotelero y de ocio han estado diciendo que nuestra política migratoria muy agresiva está alejándoles a muy buenos trabajadores de muchos años, cuyos puestos son casi imposibles de reemplazar”, escribió el presidente. “En muchos casos, los criminales que han sido permitidos en nuestro país por la política de fronteras abiertas de Biden, MUY estúpida, están solicitando esos trabajos. Esto no es bueno. Debemos proteger a nuestros agricultores, pero sacar a los CRIMINALES de EE UU. ¡Se avecinan cambios!”






