Fuera de Serie comparte un d�a con los fundadores de Momoven y se sube a dos de sus monturas mundialistas: la del equipo en la categor�a de Moto2 en el mundial de MotoGP y la de la European Cup de la que es patrocinador titular.Es media ma�ana cuando Sergi Ruiz empieza a preparar la Kalex de Moto2. El improvisado box del Momoven Idrofoglia RW Racing Team en el Jarama tiene ya ese ritmo intermedio entre tandas, pero ah�, en ese momento, el tiempo se mide por procesos. Sergi se mueve alrededor de la moto con la naturalidad de quien la conoce de memoria. Conecta los calentadores de los neum�ticos, revisa presi�n, comprueba los frenos y recorre la moto con la mirada una vez m�s. No hay un gesto de m�s."En un Gran Premio esto empieza unas dos horas antes de salir a pista", explica. Los neum�ticos permanecen con los calentadores para estabilizar temperatura y presi�n, despu�s se revisa la moto, se purgan frenos, se arranca el motor para llevarlo hasta 60� y comprobar que el cambio funciona correctamente. Poco antes de salir se repite el procedimiento y, ya para la carrera, se monta el juego definitivo de gomas y el combustible se ajusta en kilos, no en litros.Sergi Ruiz fue el perfecto maestro de ceremonia t�cnico en el Circuito del Jarama, nada qued� al azar por su parte.Aquel d�a no hac�a falta ejecutar el protocolo completo de un Gran Premio, pero s� lo suficiente como para entender que una Moto2 -de unos 150.000 euros- no empieza cuando el piloto se sube, sino mucho antes, cuando a�n espera sobre los caballetes.Sergi so�aba con ser piloto -lo dice sin dramatismo, como un dato m�s- y llegar al Mundial de MotoGP. El camino se torci� por circunstancias que nada tienen que ver con la ambici�n, pero nunca abandon� las carreras. Cambi� el casco por herramientas, el trazado por el box, la velocidad por la precisi�n. Hoy es mec�nico del Momoven Idrofoglia RW Racing Team en Moto2, y aunque no sale a pista, ha terminado donde siempre quiso estar.El precio de esta Kalex-Triumph de Moto2 en MotoGP. ronda los 150.000 euros...Hay algo profundamente humano en su formade tratarla: respeto. Como si cada pieza tuviera memoria. Mientras lo observo trabajar, la pregunta cambia sin querer: c�mo he acabado yo dentro de este box, a punto de salir a rodar con ella. Y la respuesta no est� aqu�. Empieza unos d�as antes, lejos del Jarama.MotorlandTodav�a no ha terminado de despertar el circuito cuando la Honda NSF250R espera en el box. La Moto4 (valorada en unos 30.000 euros) es peque�a, mucho m�s de lo que imaginaba. Apenas pesa 90 kilos. Pr�cticamente lo mismo que yo. La teor�a dice que mi algo m�s de metro ochenta deber�a caber mas la pr�ctica no parece tan convencida. Un asiento bajo, una postura cerrada... Entro. Justo, pero entro. No hay pantallas llamativas ni artificio. Solo lo esencial. Cables transmisores, mec�nica pura. Antes de salir, una frase me lo resume todo: "Ll�vala siempre arriba de vueltas". Y entonces desaparece cualquier duda.... y la unidad del Momoven Moto4 European Cup del MotoJunior de Honda unos 30.000 euros.La moto cambia de direcci�n con una facilidad desconcertante. El motor vive en lo alto del cuentarrevoluciones, cerca de las 13.000, donde todo cobra sentido. Cada curva es una lecci�n de inercia, de confianza. La moto no duda. T�, al principio. Basta insinuar el giro con el cuerpo para que la Honda caiga hacia el v�rtice con una naturalidad adictiva. No corre mucho, lo hace bien. No hay veloc�metro, hay intuici�n y solo consigo tomar bien la �ltima curva antes de recta en la �ltima vuelta. Apuro la trazada y por fin abro gas en el momento justo. Ahora s�. M�s tarde tendr� el dato: 166 km/h. Brutal.Hacerse con el sitio en una Moto4 midiendo algo m�s de metro ochenta es todo un reto.Si aquella Moto4 fue el origen de la experiencia, el Jarama es la otra punta del camino. Mientras Sergi termina de preparar la Kalex, aprovecho para estirar un poco. No tanto el cuerpo como las ideas. Conozco el Jarama desde hace a�os. A ella, no. Sergi pone de nuevo los calentadores antes de salir en el �ltimo paso previo a la funci�n. Porque eso es lo que es: un ritual. En �l nada se improvisa. Cuando la Kalex arranca, el sonido llena el box incluso antes de moverse. El motor Triumph de 765 cc no suena agresivo. Suena lleno, como si empujara incluso en vac�o.Por impulsoLas primeras curvas son de respeto. No hay otra opci�n, concozco el trazado, pero a ella no. "Al principio no hay que ir r�pido, tienes que escucharla". Y la moto habla. No a gritos, lo hace a impulsos. Los 140 CV no aparecen, surgen del pu�o con una entrega constante que impulsan sus escasos 140 kilos al salir de cada curva como si alguien te acompa�ara desde atr�s. No empuja como una moto convencional, reacciona. Y luego est�n los frenos, la pinzas GP4 de Brembo. Ah� empieza otro lenguaje. En cada vuelta me permite llegar un poco m�s lejos. Un poco m�s tarde. Un poco m�s cerca del l�mite.Concentrarse en el trazado es primordial, tratar de recordar el d�nde y el cuando acelerar y frenar.En la segunda tanda parece el ritmo. La Kalex enlaza H�pica, Bugatti y Monza como si el trazado hubiera cambiado. Algunas superbikes asiduas del circuito aprovechan para medirse por donde ruedan de memoria. Normal, no es d�a de pulir rodilla. Pero al salir de la �ltima curva, la Mar�a de Villota, y abrir gas, recupera terreno antes de mitad de recta. Tiene su orgullo, uno con otro c�digo de velocidad. Cuando vuelvo al box nada de tiempos. Sergi solo escucha el motor apagarse y sonr�e. "Ahora s� te he o�do ir bastante m�s r�pido". No mira la telemetr�a, no lo necesita. Durante unos minutos he sido piloto del equipo. Y lo he disfrutado cada segundo.Detr�s de esta experiencia est� la invitaci�n a Fuera de Serie de David Berbel, Pablo Carceller y Jordi Royo, cofundadores en 2019 de Momoven, el airbnb espa�ol de las motos. "Siempre hemos tenido moto y hab�a mucho tiempo que no la utiliz�bamos", recuerda Berbel, su CEO. "Ve�amos plataformas para alquilar coches, autocaravanas o barcos entre particulares, pero no encontr�bamos ninguna para motos". Aquella idea acab� dando forma al que hoy es el marketplace de referencia en Espa�a y que ha ido creciendo hasta atraer a inversores como �lex M�rquez, hoy socio, y Javier Mart�nez, cofundador de Hawkers, que result� decisivo en el desembarco en el Mundial al asumir la direcci�n del RW Racing Team.La marca tiene hoy presencia en toda la pir�mide del campeonato mundial: MotoGP con �lex M�rquez como embajador; Moto2 con el equipo Momoven Idrofoglia y el apoyo a Aar�n Canet; Moto3 junto a David Almansa y Adri�n Cruces; y la base del proyecto en la Momoven Moto4 European Cup. "Fue una locura", admite Berbel al recordar el salto a Moto2. "Pero tambi�n el mejor canal de visibilidad".David Berbel, CEO y cofundador de Momoven.Robert Collier escribi� que "el �xito es la suma de peque�os esfuerzos repetidos d�a tras d�a". Despu�s de compartir dos jornadas con quienes preparan motos, levantan empresas y persiguen el mismo sue�o desde lugares muy distintos, da la sensaci�n de que esa frase nunca estuvo pensando solo para ese �xito. Tambi�n hablaba del camino.