Una hélice instalada en un ala impresa en tres dimensiones permaneció inmóvil hasta que un láser verde alcanzó el receptor situado debajo, comenzó a girar unos cinco segundos después y pasó de unas 1.200 a 1.450 revoluciones por minuto.
El movimiento se mantuvo cerca de un minuto y terminó cuando descendió la potencia, mientras otra prueba de laboratorio llevó una hélice de 6,7 centímetros hasta 7.820 revoluciones por minuto con una eficiencia de conversión del 38,49%.
Ese resultado intenta ampliar el tiempo de actividad de drones que suelen permanecer en el aire menos de una hora antes de aterrizar para recargar o sustituir la batería. La autonomía condiciona las inspecciones de infraestructuras y las operaciones de búsqueda y rescate, además de limitar los repartos a larga distancia, por lo que el sistema plantea enviar energía desde un transmisor terrestre o aéreo hacia una aeronave en movimiento.
Un receptor ligero transformó la luz en electricidad útil
Investigadores de la Universidad de Aviación Civil de China, en Tianjin, y la Universidad de Tsinghua, en Pekín, desarrollaron el prototipo descrito el 29 de julio en la revista Matter & Light. El receptor ocupa dos centímetros cuadrados, tiene un área activa de 12 milímetros cuadrados y resultó suficientemente ligero para colocarlo bajo el ala de un modelo fijo sin impedir que la electricidad generada alimentara su motor.











