Rossi García Ávila
Barcelona (EFE).- Dos años después de entrar en vigor, y tras haber recibido el espaldarazo del Tribunal Constitucional y la justicia europea, los encausados por el procés que se han beneficiado de la amnistía superan los 400, la mayoría manifestantes y policías, aunque la ley sigue sin aplicarse a los líderes independentistas.
Además de derribar un penúltimo escollo para el regreso del expresidente catalán Carles Puigdemont, la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) del pasado 15 de julio que avala el perdón de la malversación y el terrorismo ha contribuido a desencallar casos amnistiables que estaban paralizados.
En las últimas semanas, el Supremo ha zanjado varias causas por desobediencia y desórdenes públicos que aguardaban la amnistía desde que hace un año el Constitucional respaldó la ley. Quedan pendientes, eso sí, las de Puigdemont y los exconsellers huidos, además de la inhabilitación del líder de ERC Oriol Junqueras.
Puigdemont y su Govern







