El 19 de noviembre de 2018, Pedro Sánchez viajó a Rabat en la tradicional primera visita internacional de un presidente del Gobierno. Entre sus propuestas para estrechar lazos con Marruecos se incluyó la de invitar al país vecino a sumarse a la candidatura conjunta que España preparaba con Portugal para solicitar la organización del Mundial de fútbol 2030. Primero se lo planteó al primer ministro marroquí, Saadedín Al Othmani, y después al rey Mohamed VI, quien, según comentó el propio Sánchez, "se mostró muy receptivo". El problema fue que, aunque la idea había partido de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y de su entonces presidente, Luis Rubiales, con quien su "amigo Pedro" tenía tan buena relación, este solo se lo había planteado como una posibilidad. TE PUEDE INTERESAR De hecho, y tal y como señalan a este diario testigos presenciales de aquellas gestiones, como quiera que en la FIFA se enteraron por la prensa del ofrecimiento de España a Marruecos, Gianni Infantino envió una carta a la RFEF diciendo que cómo se les ocurría anunciar una candidatura sin contar con ellos. Rubiales quiso desmarcarse a través de un comunicado y Sánchez se lo recriminó a través de un mensaje de WhatsApp diciéndole qué es lo que le habían dicho él e Infantino durante la reunión que habían mantenido los tres. Al principio, la candidatura era solo de España y Portugal Efectivamente, un mes antes, concretamente el 12 de septiembre de 2018, Infantino, acompañado por Rubiales, hizo una visita de cortesía a Sánchez, a quien entregó una camiseta de la FIFA con su nombre y el dorsal número 9. Sin embargo, y así lo recogieron todos los medios que lo cubrieron, el acto no tuvo ningún trasfondo en concreto más allá de la lógica cordialidad del representante del máximo organismo del fútbol mundial con todos los gobiernos. Firma en junio de 2021 del acuerdo entre España y Portugal para la candidatura del Mundial 2030. (EFE) Inicialmente, y por más que ahora Luis Rubiales venda lo contrario, la candidatura inicial de España para organizar el Mundial 2030 era solo con Portugal. No en vano, una vez que la RFEF habló con la Federación Portuguesa de Fútbol (FPF), donde compraron la idea, se le bautizó como la candidatura ibérica. Su entonces presidente, Fernando Gomes, estuvo como invitado en la Supercopa de España que se disputó en Tánger en agosto de 2018, donde se terminó de cerrar. El 4 de junio de 2021, España y Portugal rubricaron el acuerdo en un acto celebrado en el todavía llamado Wanda Metropolitano, con la presencia de Felipe VI, el presidente de la República de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, Pedro Sánchez y su homólogo portugués, António Costa. Es verdad que en los inicios, con idea de hacer algo que tuviera una mayor proyección y no sin los tejemanejes de una persona que vuelve a intentar mover los hilos de la RFEF, se pensó en la posibilidad de incluir a Marruecos en la candidatura mundialista. Cuantos más países, lógicamente más votos y más posibilidades. Pedro Sánchez y Luis Rubiales, cuando eran amigos. (EFE) Rubiales llamó a Sánchez para comentárselo, pero llegó la citada visita a Rabat y el "amigo Pedro" sorprendentemente propuso su inclusión. Sin que la FIFA aún supiera nada, el presidente del Gobierno invitó a Mohamed VI y en la rueda de prensa posterior vendió la candidatura como una idea suya. Tuvo que ser en una nueva reunión con Infantino cuando se suavizaron las cosas y donde la idea de Marruecos paradójicamente empezó a gustarle al suizo hasta el punto de hacerla encajar. Para ello, en la FIFA no dudaron en cambiar una normativa que hasta entonces impedía organizar la Copa del Mundo en más de un continente. Y es que, salvo cambios de última hora, el de 2030 no se disputará en dos, sino en tres... TE PUEDE INTERESAR Fue Infantino quien finalmente también incorporó a la candidatura a Uruguay, Paraguay y Argentina. Lo hizo con la excusa del centenario del primer Mundial y celebrar en Montevideo el partido inaugural. Aunque lo que realmente buscaba el ahora cuestionado presidente de la FIFA fue unir dos candidaturas en una y dejar vía libre para que el Mundial de 2034 se adjudicara a dedo a Arabia Saudí. La pregunta es, si sigue en el cargo, ¿hará lo mismo con la final del Mundial 2030? El 19 de noviembre de 2018, Pedro Sánchez viajó a Rabat en la tradicional primera visita internacional de un presidente del Gobierno. Entre sus propuestas para estrechar lazos con Marruecos se incluyó la de invitar al país vecino a sumarse a la candidatura conjunta que España preparaba con Portugal para solicitar la organización del Mundial de fútbol 2030.
El día que Infantino se enfadó por incluir a Marruecos en el Mundial de España (para luego ser su gran impulsor)
El presidente de la FIFA se enteró de la intención de incorporar al país africano a la candidatura ibérica por la visita de Sánchez a Mohamed VI, aunque luego incluso cambió una norma de la FIFA para hacerlo posible











