Para la gran mayoría de viajeros, volar a la otra punta del mundo desde España es un sueño, ya que así pueden conocer lugares muy lejanos y muy diferentes al entorno al que están acostumbrados. Eso sí, estos vuelos tan largos no suelen ser directos debido a la enorme distancia, por lo que incluyen, de manera inevitable, una escala en un aeropuerto intermedio, lo que a muchos viajeros les causa una molestia.Estas escalas cortas se las conoce como ‘layover’, y suelen tener apenas unas pocas horas de duración, lo que obliga a los pasajeros a quedarse en el aeropuerto en lo que esperan a subirse al segundo avión. Lo que no muchos saben es que también existen las ‘stopover’, que son escalas mucho más largas y que permiten a los viajeros conocer ese destino de paso, por lo que pueden visitar las maravillas de esas ‘ciudades puente’.Escalas que te permiten conocer el destino intermedioEl ‘stopover’ es una práctica que han puesto en marcha varias compañías aéreas alrededor de todo el mundo en la que los viajeros tienen la oportunidad de quedarse uno o varios días en esa ciudad en la que se realiza la escala para así conocer dos destinos en un solo viaje; de esta manera, las aerolíneas han convertido una notable molestia en una ocasión inmejorable para convertir una molestia en una experiencia inolvidable.Algunas de las aerolíneas que han incluido está opción para todos sus pasajeros son Iberia, que permite pasar hasta seis noches en Madrid, TAP Air Portugal, que ofrece la posibilidad a los viajeros de quedarse cinco noches en Lisboa u Oporto antes de subirse al vuelo que les lleve a su destino final; o Emirates, que hace lo propio con Dubái. Turkish Airlines, Icelandair y Finnair, las compañías aéreas bandera de Turquía, Finlandia e Islandia, también pueden proporcionar noches de hotel en Estambul, Reikiavik y Helsinki, respectivamente.Quienes deseen disfrutar de este ‘stopover’ y explorar esas ‘ciudades puente’ durante su viaje, pueden incluirlo a la hora de comprar el billete. En algunas ocasiones, esta experiencia es completamente gratuita para los viajeros, mientras que otras veces hay que pagar un pequeño extra para poder hacerlo, siempre dependiendo del destino final, de la aerolínea con la que se vuele y las condiciones de cada empresa; aun así, se trata de algo que ha revolucionado el sector turístico y que ya se ha establecido como una alternativa muy usada.