El Gobierno revisa papeles, saca cuentas y se agarra la cabeza para ver cómo le da un impulso adicional al crecimiento de la economía que de por sí es magro: 2,7% para este año según el relevamiento de expectativas que divulgó este jueves el Banco Central. El ala política de La Libertad Avanza y los gobernadores aliados miran lo mismo de cara a 2027.Se sabe qué no harán Javier Milei y su equipo económico. Un Plan Platita, bajar encajes y un salto en el tipo de cambio son opciones descartadas por ellos mismos en los últimos días. Desde el “no voy a hacer populismo, voy a morir con las botas puestas” que dijo el Presidente días atrás, al exabrupto de Luis Caputo sobre “los tarados que hablan de la industria” para referirse a los economistas que muestran preocupación por el impacto en la industria del dólar en $ 1.500, el Gobierno continuará por un camino árido. Considera que la alternativa implica riesgos altos: volcar pesos a la economía o subir el tipo de cambio podría ser beneficioso hoy pero contraproducente más adelante y mucho más si las personas compran dólares en caso de que las encuestas lo den parejo frente al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof.En ese sentido, una herramienta que el Gobierno podría considerar fue señalada ayer por el titular del Banco Central, Santiago Bausili, en su conferencia de prensa por la presentación del último informe de política monetaria. El banco estima que en el sistema financiero hay casi US$ 7.000 millones ociosos, listos para ser prestados y que ayudarían a dinamizar la economía y el empleo, pero depositados en el BCRA o en los bancos “constituyen un exceso del encaje bancario en dólares relativo a la exigencia normativa”.Ese stock de riqueza de US$ 7.000 millones parece una maldición. La Argentina sufre una vieja rémora de la crisis de la salida de la convertibilidad, que para evitar el efecto negativo en los deudores de un salto del dólar, montó una normativa que redujo a cero aquel riesgo para el sistema financiero pero a costa de hacer más difícil la recuperación de la inversión. En palabras de Bausili, se preservó el riesgo de descalce a costa de cuidar un sistema financiero pequeño que según lo definió ayer el titular del BCRA como “la nada misma”.Así, la Argentina está pagando un costo demasiado alto en términos de actividad por no discutir estos temas puntuales y embarcarse en asuntos más dogmáticos para atraer inversiones, como lo son la ley de Tierras, el RIGI o colocar deuda para bajar el riesgo país. ¿A quién se le ocurre que un extranjero traerá su ahorro para dinamizar la inversión en la Argentina si los argentinos que ya tienen US$ 7.000 millones ahorrados en su país figuran ociosos? Para la autoridad monetaria la capacidad prestable ociosa de ese monto equivale a 17% de la masa de los depósitos en dólares. “Valdría la pena discutir la flexibilización -dijo Bausili-, los argentinos ahorran en dólares y seguirán haciéndolo. Mientras no proyectemos instrumentos llevarán sus ahorros a otro sistema financiero y no nos conviene”.Son quizás, entonces, estas reformas puntuales, más silenciosas, las que podrían dinamizar la economía ya que Milei no hará un Plan Platita. De cara a las elecciones, ¿volcarán dólares del sistema financiero a una economía que, según el propio BCRA, presenta “heterogeneidades”?Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de ClarínQUIERO RECIBIRLOCréditos
Descartado el Plan Platita, asoma el crédito en dólares
En la Argentina hay US$ 7.000 millones ociosos que no pueden ser prestados, casi el 17% de los depósitos en dólares. El riesgo de descalce del sistema financiero hoy es casi nulo ¿tiene sentido una norma tan exigente para una economía que hoy le cuesta crecer y atraer inversión extranjera?






