Caputo, flanqueado por José Luis Daza y Federico Furiase, al presentar el programa financiero 2026-2027La mejor encuesta para medir el humor de los mercados son los precios. La baja del riesgo país que quedó al borde de perforar los 400 puntos refleja el optimismo creciente de los inversores en Argentina. Incluso las acciones bancarias tuvieron fuertes aumentos en Wall Street el viernes, en algunos casos con subas superiores al 8% en dólares. En los últimos días se sucedieron novedades que endulzaron los oídos de los mercados. Arrancó el lunes Luis Caputo con detalles del plan financiero para lo que resta del 2026 y 2027. El ministro de Economía divulgó cómo piensa hacer frente a todos los vencimientos de deuda, que el año que viene suman USD 25.000 millones. Y aclaró de manera explícita que no hace falta recurrir al financiamiento internacional para pagar.PUBLICIDADHace pocos días también se anunció la idea de modificar la Carta Orgánica del Banco Central. El objetivo es prohibir la emisión monetaria para financiar al Tesoro, saliendo del esquema hiper laxo del texto actual, elaborado por el kirchnerismo en 2012. El plan es insistir con la ecuación que hace ya un tiempo repiten distintos miembros del equipo económico: van a sobrar dólares y faltarán pesos.El pago de capital e intereses de Bonares por USD 4.200 millones que se realizó a mediados de la semana también entusiasmó a los inversores. Es una confirmación de la voluntad oficial de cumplir con los compromisos. Parece obvio pero no lo es para un país que tantas veces entró en default.PUBLICIDADEl programa financiero es una confirmación de la voluntad oficial de cumplir con los compromisosEl martes continuaría la buena racha cuando se conozca el dato de inflación de junio, que quedaría por primera vez en el año debajo del 2 por ciento. En CABA arrojó 1,8% y todo apunta a que la inflación nacional se ubique en valores similares. Con tres meses consecutivos a la baja es razonable concluir que el proceso de desinflación está de vuelta y quedaron atrás los diez meses consecutivos de subas, a partir del piso de 1,5% de mayo del año pasado.La positiva recepción de los mercados a estas novedades se reflejó en nuevas subas de bonos y una caída adicional del riesgo país. No queda mucho espacio para seguir comprimiendo, teniendo en cuenta que los países con calificación en la zona de “B-“ similar a la de Argentina tienen niveles de 350 puntos en promedio, un valor al que los bonos argentinos se van acercando rápidamente.PUBLICIDADCon este panorama, la opción de una colocación de bonos internacional luce cada vez más cercana. Tanto Javier Milei como Caputo coincidieron en los últimos meses en desistir de una emisión de deuda internacional porque consideraban las tasas demasiado altas. Pero no todo depende de lo que haga el Gobierno. El otro componente del riesgo país es la tasa de los bonos norteamericanos, que se mantiene por encima del 4,5% anual para el plazo de diez años. Hasta que no afloje, será un escollo casi insalvable para salir al mercado.PUBLICIDADLa tasa de los bonos de EEUU, la otra parte del costo financiero que debe pagar la Argentina en el mercado mundial, depende de la economía de EEUU y del nuevo titular de la Fed Kevin Wash