Lo que parecía una especie de rana conocida desde hace décadas resultó ser, en realidad, un descubrimiento completamente nuevo para la ciencia. Un equipo de investigadores de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE) identificó oficialmente una nueva especie de rana del Chocó ecuatoriano, luego de resolver una confusión taxonómica que permaneció sin aclararse durante más de un siglo.La nueva especie, bautizada como Pristimantis milpe, conocida también como Cutín de Milpe, fue descrita en un estudio publicado recientemente en la revista científica ZooKeys.Un hallazgo inusual en la biología modernaEl descubrimiento resulta excepcional porque, a diferencia de la mayoría de nuevas especies descritas en la actualidad, Pristimantis milpe no es una rana rara ni habita en un área restringida.PublicidadPor el contrario, los investigadores explican que se trata de una especie abundante, fácil de escuchar durante las noches y distribuida en un territorio de más de 67.000 kilómetros cuadrados, que abarca los bosques del Chocó ecuatoriano y el sur de Colombia.En la actualidad, la mayoría de anfibios descubiertos por la ciencia corresponden a especies con poblaciones muy pequeñas o limitadas a zonas montañosas o fragmentos aislados de bosque. Por ello, identificar una especie común representa un hecho poco frecuente.“Que una especie tan común haya pasado desapercibida con el nombre equivocado durante décadas resalta la importancia de conectar correctamente los nombres científicos con las poblaciones vivas en la naturaleza”, señalaron los autores del estudio.PublicidadPublicidadEl “viaje en el tiempo” que permitió descubrir la nueva ranaResolver este enigma científico obligó a los investigadores a realizar un verdadero “viaje en el tiempo”.El herpetólogo Santiago Ron, líder de la investigación, viajó al Museo de Historia Natural de Londres (Natural History Museum, NHM) para examinar ejemplares recolectados en Ecuador durante el siglo XIX y conservados desde entonces en las colecciones científicas británicas.Al comparar los llamados especímenes tipo, que sirven como referencia para identificar cada especie, el investigador comprobó que científicos estadounidenses habían confundido esos ejemplares históricos con otra especie diferente.Ese error de identificación se mantuvo durante décadas y provocó que Pristimantis milpe permaneciera “oculta” bajo un nombre equivocado, hasta ahora.¿Cómo es el Cutín de Milpe?La nueva especie presenta características particulares que la diferencian de otras ranas de lluvia del género Pristimantis.Entre sus principales características destacan:PublicidadNombre científico: Pristimantis milpe. Nombre común: Cutín de Milpe. Distribución: Bosques del Chocó ecuatoriano y sur de Colombia. Altitud: Desde el nivel del mar hasta aproximadamente 1.200 metros. Hábitos: Es una especie nocturna. Canto: Los machos emiten un fuerte sonido similar a un “clic” desde hojas de arbustos y bromelias ubicadas a varios metros de altura. Una rana con diferencias entre machos y hembrasLos investigadores también identificaron un marcado dimorfismo sexual, una característica poco común dentro de este grupo de anfibios.Las hembras presentan llamativos colores naranja o azul claro con manchas negras en la zona de la ingle y los muslos, mientras que los machos poseen una coloración mucho más uniforme.Estas diferencias ayudaron a confirmar que se trataba de una especie distinta a la que históricamente se había registrado.Un aporte para la biodiversidad del Chocó ecuatorianoEl descubrimiento vuelve a destacar la enorme riqueza biológica del Chocó ecuatoriano, considerado uno de los ecosistemas con mayor biodiversidad del planeta.Además, demuestra el valor de las colecciones científicas conservadas en museos de historia natural, donde ejemplares recolectados hace más de cien años todavía pueden aportar información clave para resolver preguntas sobre la evolución y clasificación de las especies.Con este hallazgo, los investigadores de la PUCE amplían el conocimiento sobre los anfibios del Ecuador y evidencian que aún existen especies por identificar, incluso entre animales que durante décadas se creyó conocer completamente. (I)