Un nuevo hallazgo sobre la misteriosa rana de torrente Hyloscirtus tolkieni, una especie endémica del sur del Ecuador cuyo nombre está inspirado por J. R. R. Tolkien, fue reportado en un reciente estudio científico publicado en la Revista Latinoamericana de Herpetología.En esta investigación se documenta una segunda población de este espécimen en la provincia del Azuay, a 8,4 kilómetros de su localidad, en el Parque Nacional Río Negro-Sopladora, provincia de Morona Santiago. Este descubrimiento confirma que la especie habita ambos flancos de la cordillera suroriental ecuatoriana, destaca el Instituto Nacional de Biodiversidad (Inabio), una de las entidades que participaron en esta investigación.PublicidadReaparecen en Guayaquil especies que no se veían desde 1868: el impactante hallazgo de científicos tras 17 años de búsquedaEl Inabio resalta que, hasta ahora, Hyloscirtus tolkieni era conocida solo por un ejemplar hembra recolectado en 2020. Cuatro años más tarde, en octubre de 2024 y durante exploraciones nocturnas en un bosque montano alto de la comunidad de Santa Teresita (cantón El Pan), los científicos localizaron varios machos vocalizando junto a una quebrada.Los machos, según el estudio, presentan características distintivas, como saco vocal y almohadillas nupciales, estructuras relacionadas con la reproducción. Además, los científicos documentaron por primera vez su canto de advertencia: notas pulsadas de aproximadamente 0,36 segundos y una frecuencia dominante cercana a los 1.550 Hz.PublicidadPublicidadDurante el estudio, los investigadores observaron también la rápida transformación de coloración del ejemplar. En seis segundos, la rana pasó de tonos café amarillentos a tonalidades gris verdosas, posiblemente -explica el estudio- como respuesta al estrés o como un mecanismo de comunicación defensiva.El misterioso pulpo azul del tamaño de una pelota de golf: el hallazgo más extraño del siglo a 1.700 metros bajo el marEste comportamiento -exponen los científicos- ha sido observado en otros anfibios arborícolas, pero sigue siendo poco documentado en especies andinas de alta montaña.PublicidadEl descubrimiento de esta especie también revela, según el Inabio, la fragilidad de su hábitat. La nueva población fue localizada en un pequeño relicto de bosque montano rodeado por zonas intervenidas para ganadería y captación de agua comunitaria. En esa área se identificaron amenazas, como incendios forestales, fragmentación del ecosistema y tránsito de animales domésticos, factores que -cuestionan los investigadores- podrían afectar seriamente la supervivencia de la especie. Esta investigación fue realizada por Juan C. Sánchez-Nivicela, Joseline Salinas-Tapia, María B. Moya-Mejía, Nancy Calderón y Julio C. Carrión-Olmedo, investigadores de Jungle Dave’s Science Foundation, del Inabio, de Kinray Hub - Indigenous R&D Think-Do Tank y de la Reserva The Youth Land Trust. Los científicos destacan, en su publicación, el papel fundamental de la comunidad de Santa Teresita en la conservación de los remanentes boscosos donde habita la rana. PublicidadAseguran que la protección de las fuentes de agua locales ha permitido mantener parte del ecosistema necesario para la supervivencia de esta especie microendémica.El género Hyloscirtus, distribuido en el Neotrópico, alberga 41 especies, divididas en cuatro grupos (H. armatus, H. bogotensis, H. larinopygion e H. jahni). El grupo H. larinopygion contiene 20 especies, 16 de ellas habitan en Ecuador, resalta el Inabio.Esta institución recoge del estudio que las especies del grupo H. larinopygion suelen presentar microendemismos, ya que presentan áreas de distribución pequeñas e incluso puntuales a sus localidades tipo (p. ej. H. arcanus, H. condor, H. princecharlesi, H. tolkieni), destacando entre las razones para que la mayoría de ellas se encuentren en amenaza de extinción tanto a nivel global como regional. (I)
Científicos encuentran la segunda población de la rana más enigmática de Ecuador
Durante el muestreo observaron la rápida transformación de coloración del ejemplar y captaron por primera vez su canto de advertencia.











