Detr�s del gol de la final del 19 de julio y de las carreras del minuto 120 hay un trabajo que no sale en la foto: el de la nutrici�n. Toscana Viar, nutricionista oficial de la Selecci�n Espa�ola, fue quien dise�� lo que comieron nuestros campeones antes, durante y despu�s de conquistar el Mundial. Nos abre la cocina de la Roja y, de paso, nos regala los consejos que cualquiera puede aplicar en casa.Cuando Espa�a levant� la copa, el pa�s entero celebr� a los futbolistas y al seleccionador. Pocos pensaron en la persona que, meses atr�s, ya calculaba cu�ntos hidratos necesitar�a cada jugador una ma�ana con 35 grados de humedad. Esa persona es Toscana Viar, farmac�utica y especialista en nutrici�n deportiva por el Comit� Ol�mpico Internacional, nutricionista de la Selecci�n Espa�ola y del Athletic Club y fundadora de The Health Company. Lo suyo es, literalmente, el trabajo invisible. Y empieza mucho antes de que ruede el bal�n: "La preparaci�n de un Mundial comenz� aproximadamente cuatro meses antes del primer partido", cuenta la bilba�na. Cuando llega la competici�n, su misi�n es que los jugadores solo tengan que preocuparse de competir. Todo lo dem�s debe estar perfectamente organizado.El grupo al completo, con Toscana Viar entre el cuerpo t�cnico. "Al final, igual que en cualquier familia, cada jugador tiene sus preferencias, pero, Toscana asegura que el plato estrella de las concentraciones era la pasta carbonara; y tambi�n triunfaba el arroz con leche y el pollo con salsa de soja.El "brunch" que gan� un MundialLa primera sorpresa desmonta el mito del men� secreto. "No existe un 'men� de campe�n' como tal, porque cada jugador tiene necesidades, preferencias y tolerancias diferentes. Lo que s� existe es una estrategia muy planificada", explica. Y el d�a de partido es, "el d�a en el que menos improvisamos".La nutricionista de la Roja posa con el trofeo sobre el c�sped. Farmac�utica y especialista por el Comit� Ol�mpico Internacional, compagina la Selecci�n con el Athletic y con su proyecto, The Health Company.Este Mundial, adem�s, ten�a trampa: muchos partidos se jugaron por la ma�ana, algo ins�lito para quien est� acostumbrado a competir por la tarde en Europa. La soluci�n fue tan ingeniosa como apetecible. "Dise�amos una especie de brunch en el que conviv�an alimentos t�picos de una comida, como pasta, arroz o pollo, con opciones m�s propias de un desayuno, como tostadas, huevos revueltos, fruta o zumos". As�, cada futbolista eleg�a seg�n sus sensaciones sin renunciar a llegar al campo con el dep�sito lleno.El abrazo con Luis de la Fuente, el seleccionador de la selecci�n absoluta de Espa�a, tras la victoria. "Nuestro objetivo no es conseguir que los jugadores coman perfecto; es conseguir que rindan perfecto". Ambos celebran haberlo logrado.Porque de eso se trata: de llegar cargado. "La preparaci�n de un partido no empieza esa misma ma�ana, sino el d�a anterior", advierte. Los hidratos son la gasolina; la prote�na protege el m�sculo, y la hidrataci�n es innegociable con calor. Un matiz que a los aficionados se nos escapa: "Hidratarse no significa �nicamente beber agua. Tambi�n hay que reponer los electrolitos que se pierden con el sudor para reducir el riesgo de fatiga y de lesi�n".El vestuario, despu�s de 120 minutosLa final se estir� hasta la pr�rroga, y ah� la nutrici�n trabaja a contrarreloj. "Tras un partido de 120 minutos, la recuperaci�n empieza pr�cticamente en el mismo vestuario", relata Viar. El objetivo es reponer r�pido l�quidos, electrolitos y energ�a, y sumar prote�na para reparar el m�sculo. "Cuanto antes empiece ese proceso, mejores ser�n las sensaciones y la recuperaci�n en las horas siguientes".Todo ello a miles de kil�metros de casa. La clave, dice, es "la capacidad de adaptaci�n". En Estados Unidos no hizo falta viajar con alimentos, pero s� con lo esencial: su propio equipo de cocina, que mantiene "una cocina muy mediterr�nea, con productos sencillos", y su suplementaci�n de confianza, para no cambiar ni una coma de la estrategia.Junto a Nico Williams, al que tambi�n acompa�a en el Athletic Club (San Mam�s, Bilbao). "Nuestro objetivo no es que coman perfecto, es que rindan perfecto", resume la nutricionista de la Selecci�n.Los caprichos tambi�n entrenanAqu� llega el cap�tulo que m�s humaniza a los cracks. �Comen los campeones ensaladas tristes todo el d�a? Nada de eso. "Muchas de sus comidas favoritas son platos que cualquiera podr�a comer en casa", revela Toscana. El plato estrella de las concentraciones es la pasta carbonara; tambi�n triunfan "el arroz con leche que preparamos la noche previa a los partidos o un pollo con salsa de soja" el d�a de competici�n. Comida de familia, en el fondo.Y s�, hay hueco para el dulce. Viar defiende una filosof�a que repite como un mantra: "Lo perfecto es enemigo de lo bueno". No cree en la prohibici�n constante. "Nuestro objetivo no es conseguir que los jugadores coman perfecto; es conseguir que rindan perfecto". Cuando la base est� bien construida durante semanas, "un dulce o una celebraci�n puntual no solo no perjudican el rendimiento, sino que tienen un valor social y emocional muy importante" en un grupo que convive tanto tiempo. La copa, seguro, se brind� sin culpa.La guinda no arregla un mal pastelSi algo deja claro Viar es d�nde no est� el secreto: en los botes. "Los suplementos son la guinda del pastel. La guinda puede mejorar un buen pastel, pero no arregla uno malo. Cafe�na, geles, creatina… pueden ayudar bien indicados, pero nunca existe una receta universal". El mito que m�s le toca desmontar es "pensar que el rendimiento depende de los suplementos. La realidad es justo la contraria: el mayor rendimiento sigue estando en hacer muy bien las cosas b�sicas". Entre los errores que ve incluso en la �lite, el miedo a los hidratos, especialmente entre las mujeres, y la idea de que cuanta m�s prote�na, mejor.Toscana Viar celebra el t�tulo con Mikel Merino. Detr�s de cada jugador que levanta la copa hay un trabajo invisible de meses: el de la nutrici�n que los llev� al partido en las mejores condiciones.C�mo comer como un campe�n (sin serlo)La buena noticia para el resto de los mortales es que casi todo esto se traslada al sof� de casa. "Much�simo m�s de lo que la gente imagina", asegura. En The Health Company acompa�a a perfiles muy distintos, "desde deportistas profesionales hasta empresarios, directivos, artistas o personas que simplemente quieren sentirse mejor", y sostiene que los principios son casi los mismos: "Igual que un futbolista necesita que todo est� coordinado para llegar en las mejores condiciones a un partido, un profesional con una agenda muy exigente necesita una estrategia que le ayude a descansar mejor, alimentarse bien, gestionar el estr�s y tomar menos decisiones sobre su salud". Sus tres cambios con m�s impacto son de sentido com�n: planificar mejor la semana ("la mayor�a de las malas decisiones no se toman por falta de motivaci�n, sino de organizaci�n"), construir la base con alimentos frescos y poco procesados "sin obsesionarse con hacerlo perfecto", y dejar de buscar atajos: "Dormir mejor, moverse todos los d�as, comer suficiente prote�na, frutas y verduras suele tener mucho m�s impacto que cualquier dieta de moda".En su despensa, nada de superalimentos car�simos: huevos, botes de garbanzos cocidos, yogur natural, fruta y frutos secos. Del aguacate, la avena o el br�coli opina que son estupendos, pero "no pasa absolutamente nada si no forman parte de nuestra alimentaci�n habitual". Y para el deportista de fin de semana, la receta cabe en una l�nea: llegar con energ�a suficiente, reponer prote�na e hidrataci�n al terminar y recordar que "el rendimiento empieza mucho antes del entrenamiento".La Selecci�n celebra el t�tulo sobre el podio tras coronarse como campeona del Mundial 2026. Cuatro meses de planificaci�n nutricional para un torneo disputado a miles de kil�metros, con calor, humedad y partidos a horas ins�litas.Le pedimos, para acabar, la idea que le gustar�a que todos nos llev�ramos. No duda: "Lo perfecto es enemigo de lo bueno. Muchas personas retrasan el momento de cuidarse porque esperan al lunes, a septiembre o a tener m�s tiempo. Pero el momento perfecto casi nunca llega. Basta con peque�os cambios sostenibles y con dejar de vivir la comida con ansiedad o con culpa". Justo lo que hicieron los campeones del mundo: comer bien, disfrutar y, cuando toc�, brindar. "Con arroz con leche, para m�s se�as".
Comer como campeones del mundo: los secretos de la nutricionista de la Selecci�n
Cuando Espa�a levant� la copa, el pa�s entero celebr� a los futbolistas y al seleccionador. Pocos pensaron en la persona que, meses atr�s, ya calculaba cu�ntos hidratos...






