La logística que esconde una concentración de la selección española para un Mundial es inimaginablemente gigantesca. Hay cientos de aspectos que tener en cuenta, planificar, diseñar y ejecutar. Detrás de Lamine Yamal, Pedri, Luis de la Fuente y compañía hay un ejército de personas intentando que todo salga bien y los futbolistas sólo deban preocuparse de enganchar la pelota en la red. Uno de los aspectos más importantes en todo este proceso es, sin duda, el de la alimentación, mimado hasta tal detalle que resulta difícil de plasmar.Desde 2019 este apartado es responsabilidad de Toscana Viar, la nutricionista de cabecera de la selección, que durante la temporada ejerce en el Athletic Club. “Tiene miles”, responde tras una carcajada sobre las líneas que tiene su Excel del Mundial. En él tiene anotadas todas las necesidades de cada uno de los jugadores. Aunque para llegar a esta punto el proceso ha sido largo y farragoso, también apasionante.Los ingredientes de los menús se compran en Estados Unidos salvo el jamón, importado desde España“Lo más difícil es la preparación porque no sabes lo que te vas a encontrar al llegar y tampoco sabes con certeza qué jugadores van a acabar siendo convocados. Pero lo primero que hago es pedir el planning para saber los horarios de los partidos, cuándo vamos a viajar y dónde vamos estar alojados cada día. Es lo más importante para saber dónde va a comer el equipo cada día”, destaca Viar, que no pierde la sonrisa a pesar del enorme trabajo que aglutina. “Es una locura”, admite.Toscana Viar, nutricionista de la seleccíión españolaÁngel Martinez / RFEFEl Mundial se sabe cuándo empieza pero nunca cuándo acaba. En el mejor de los casos, el 19 de julio, por lo que hay que estar preparado para todos los escenarios. El trabajo previo ha sido extenso y profundo. Viar ha tenido que hablar con los 26 convocados y sus nutricionistas, en el caso que los tengan, para conocer sus necesidades y sus gustos personales. Toda esa información se va acumulando en un Excel interminable, que va evolucionando a medida que avanza el torneo. “Los jugadores llegan con distintas rutinas y mi trabajo es acompañarles y ayudarles a que sigan con esas rutinas, que todo se integre dentro del mismo grupo”, destaca.La selección aterrizó en Chattanooga con todos los menús de la primera fase diseñados y cerrados. Pero Viar ya se ha puesto manos a la obra para empezar a confeccionar los de la segunda fase, pendiente de las sedes de los partidos hasta el último minuto. Para hacerlo, desvela que les ha pasado un cuestionario a los jugadores para que le confiesen qué tipo de comida prefieren e intentar colmar sus gustos. “Vamos estar muchísimo tiempo aquí y hay que intentar hacer menús muy variados, que sean comidas que sepa que les van a gustar y las van a disfrutar, y a la vez que cubran nutricionalmente todo lo que necesitan”, subraya.Toscana Viar, nutricionista de la selección españolaÁngel Martinez / RFEFLa gran mayoría de los alimentos que engullen los futbolistas han sido preparados con ingredientes comprados en Estados Unidos. Pero hay una excepción. “Nos hemos traídos kilos y kilos de jamón, suficientes para aguantar todo el Mundial”, confiesa Viar. Hasta ahora, España ha jugado dos partidos a las 12 del mediodía, un horario que no ayuda a seguir unas pautas normales de alimentación. Aquí, cada futbolista ha escogido si mantener su rutina y desayunar con normalidad o ingerir una comida antes del partido a pesar de estar recién levantado. “Al tener solo una comida previa antes del partido es importante prestar atención a todo lo que haces el día anterior, que muchas veces se nos olvida. Luego, en el desayuno hacemos un brunch aunque hay jugadores que prefieren comer su pasta o arroz con pollo, aunque sean las 8 de la mañana. Es igual de válido, lo importante es haber cubierto sus necesidades”, reitera Viar.De cara a la segunda fase, los jugadores han rellenado un cuestionario con sus peticiones de comidaPero aunque los menús son de lo más variados, siempre hay platos estrella. Y parece que en este Mundial hay varios que van muchos pasos por delante y colman los gustos de los jugadores. Durante la conversación, que tiene lugar en la Baylor School, Viar los desvela sin problemas: “Este año la pasta carbonara está siendo un gran hit, aunque el gran plato de las concentraciones es el arroz con leche de la noche antes del partido. Algunos incluso me dicen que si no hay arroz no juegan –bromea–. También les encanta un pollo con soja que hacemos el día del partido”.A pesar de la insistencia, Viar asegura que no hay ningún jugador desobediente. “Todos comen muy bien”, se congratula. Eso sí, admite que Marcos Llorente es el que más se interesa por la nutrición y que Cucurella es el que pide cosas más “raras”.Camino de dieciseisavos, las recetas de España también juegan.Nací en Barcelona en 1975 y he desarrollado toda mi carrera en el ámbito deportivo. Aprendí en Mundo Deportivo, me asenté en La Razón, el ABC me devolvió al periodismo y La Vanguardia, donde trabajo desde 2015, me dio la oportunidad de crecer.
Pasta carbonara, arroz con leche y mucho jamón, las recetas de España en el Mundial
La alimentación de la selección está cuidada al detalle, según las necesidades de cada jugador, según explica Toscana Viar, la nutricionista de la selección








