Aunque el sistema de financiación autonómica lleve más de una década caducado, sigue siendo un modelo vivo que cambia cada año. A medida que cambian los diferentes patrones que conforman el sistema (desde la actividad económica, el empleo, la población o la dispersión), van cambiando también los recursos que aporta y que recibe cada territorio. En España solo hay tres comunidades autónomas que contribuyen a la solidaridad territorial: Madrid, Cataluña y Baleares. Sin embargo, el ritmo de la aportación está siendo muy diferente en las tres. La aportación de Baleares se está reduciendo, la de Cataluña se ha estancado y la de Madrid se ha disparado desde el año 2018. En el último ejercicio liquidado, el de 2024, Madrid realizó el 76% de la contribución a la solidaridad territorial. Es el nivel más alto de toda la serie, hasta el punto de convertirse en el gran soporte de los servicios públicos del resto de comunidades autónomas. Las cifras se extraen de los datos de liquidación del sistema publicados el miércoles por Ángel de la Fuente, director ejecutivo de Fedea. Desde el año 2018, la contribución de Madrid a la solidaridad territorial aumentó un 59%, pasando de 5.500 millones hasta 6.700 millones en 2024. En este periodo, la aportación de Cataluña prácticamente se ha estancado, al crecer por debajo del IPC. En concreto, ha aumentado un 14%, pasando de 2.000 millones a 2.300 millones. De esta forma, en 2024 Madrid ya aportaba casi cuatro veces más que Cataluña a la solidaridad territorial. En concreto, un 275% más. Con esta tendencia, en 2026 Madrid ya estará aportando cuatro veces más que Cataluña. La tercera en discordia, Baleares, ha reducido su aportación a la solidaridad territorial un 15% desde el año 2018. Esto supone un ahorro para la comunidad de 74 millones de euros. El modelo de España El aumento de la aportación de Madrid a la solidaridad territorial es consecuencia del modelo de crecimiento de España, que se concentra en la capital. Madrid atrae cada vez más actividad económica, lo que provoca un rápido crecimiento de su capacidad para recaudar impuestos. Hay que tener en cuenta que la capacidad tributaria que se emplea en el sistema de financiación para calcular la aportación de cada territorio se realiza antes de las bajadas de impuestos que hace cada gobierno autonómico. La capacidad tributaria de Madrid se ha disparado un 47% en este periodo, cinco puntos más que la media nacional y casi siete puntos más que en Cataluña. Este aumento se explica por el crecimiento del empleo en Madrid y también por la subida salarial de la comunidad, que supera la media nacional. TE PUEDE INTERESAR La mayor capacidad tributaria de Madrid explica la mitad del aumento de la diferencia de la aportación con respecto a Cataluña. En concreto, ha aumentado en 10.400 millones de euros desde 2018, mientras que la de Cataluña ha crecido en 9.000 millones de euros. Pero Madrid también se ha visto perjudicada por el modelo en el reparto de la financiación. La financiación efectiva a competencias homogéneas que recibe Madrid es un 42% superior a la de 2018, mientras que la de Cataluña ha crecido un 44%, dos puntos más. En términos absolutos, Cataluña ha recibido 1.600 millones de euros más que Madrid. Si se corrigen los datos por habitante ajustado, la brecha es incluso superior (a favor de Cataluña), ya que la población ha aumentado más rápidamente en Madrid. En total, la financiación por habitante ajustado que recibe Cataluña ha crecido un 37% en estos años, la segunda comunidad mejor tratada por el modelo. Por el contrario, la financiación de Madrid ha aumentado un 34%, el octavo mayor crecimiento a nivel nacional. Esta evolución del modelo está provocando que Madrid sea la comunidad autónoma que realmente soporta la financiación de los servicios públicos autonómicos en el resto del país, una deriva que es el resultado de la concentración de la economía española en torno a su capital. Pero también revela que el sistema actual no penaliza a Cataluña, ya que su financiación por habitante ajustado es ya superior a la media nacional. Aunque el sistema de financiación autonómica lleve más de una década caducado, sigue siendo un modelo vivo que cambia cada año. A medida que cambian los diferentes patrones que conforman el sistema (desde la actividad económica, el empleo, la población o la dispersión), van cambiando también los recursos que aporta y que recibe cada territorio.
Madrid aporta ya casi cuatro veces más que Cataluña a la solidaridad autonómica
La aportación de Cataluña a la redistribución territorial ha aumentado un 14% desde 2018, mientras que la de Madrid se ha disparado un 59%







