Los festivales de música son un plan de verano habitual. La manera predilecta de muchos melómanos para combinar el ver a sus artistas preferidos con un ambiente divertido. El éxito de la fórmula está más que probado, como lo demuestra la gran cantidad de propuestas que cada estío se despliegan a lo largo de la Península Ibérica. De hecho, son tantos que en los últimos años el mercado se ha visto saturado, lo que ha llevado a la cancelación de algunos nombres.PublicidadLamentablemente, la popularidad de esta propuesta ha derivado a que algunos espacios incurran en prácticas abusivas respecto a los asistentes. Al fin y al cabo, los festivales suelen producirse en recintos cerrados en los que se pasan muchas horas. Una peculiaridad que los organizadores aprovechan para maximizar sus beneficios, fundamentalmente a través del control de los precios en las barras. Sin embargo, en los últimos años se han extendido una serie de prácticas abusivas a las que, ahora, el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha puesto fin. Su sanción de 320.000 euros al Reggaeton Beach Festival ha supuesto en la práctica un límite tangible al modelo de negocio festivalero.No pueden prohibirte entrar con comida o bebida al recintoSin duda alguna, el poder acceder a un festival con comida y/o bebida del exterior es uno de los puntos de fricción más habituales cada verano. Los precios en el interior suele ser muy elevados, por lo que muchos asistentes abogan por poder llevar sus refrigerios de casa. Ahora, la sanción de Consumo al Reggaeton Beach Festival recuerda que no está prohibido acceder a un recinto con comida y bebida del exterior, especialmente cuando en el interior se vende comida.Existe alguna excepción, sobre todo por motivos de seguridad. Esto aplica, sobre todo, a las bebidas, y más concretamente a los envases de cristal, latas o incluso botellas de plástico con tapón. Estas se pueden considerar peligrosas y, por ende, pueden ser paradas en la puerta. Sin embargo, por norma general, el resto de casos debe ser permitido.La legislación, tal y cómo la interpreta el Ministerio, entiende que la actividad principal del festival es el espectáculo musical y no la hostelería. Por ello, limitar las opciones del consumidor a aquello que se vende en el interior implica un desequilibrio importante entre los derechos y obligaciones de las partes.PublicidadNo pueden cobrarte por salir y entrar al recintoComo decíamos, muchos festivales se celebran en grandes recintos privados, en los que la organización monopoliza las opciones de comida y bebida. En muchos casos con precios completamente fuera de mercado. Es por ello que muchos asistentes optaban por hacer pequeños descansos de la programación, por ejemplo saliendo a cenar después de la sesión de tarde para después regresar a los conciertos de noche. Algunos festivales como el Reggaeton Beach habían comenzado a demandar una tasa extra por reingresar el recinto, algo que ahora se ha determinado como una cláusula abusiva. O dicho de otra manera, el típico sello por si vuelves más tarde no debe tener un coste extra.No pueden negarse a devolver el saldo de las pulseras cashlessEs habitual que en los grandes festivales de música el dinero sea sustituido por una moneda de uso interno, cuando no por pulseras cashless que los asistentes deben recargar previamente. La medida tiene dos funciones: agilizar el cobro en las cajas y fomentar el consumo de los asistentes al reducir la sensación de gasto real. Esta medida es completamente legal, pero sin embargo lo que no se puede realizar es restringir el derecho a reembolso existente.Concretamente, el Reggaeton Beach Festival impuso un límite de dos semanas para pedir el reembolso, cobrando gastos de gestión y negándose a reintegrar las cantidades inferiores a dos euros. Una práctica que ha sido considerada abusiva por el Ministerio. Esto implica que los festivales no pueden cobrar una comisión injustificada por devolver el dinero sobrante en una pulsera cashless, ni tampoco negarse a reembolsarlo por muy pequeña que sea la cantidad remanente.PublicidadNo pueden cobrar gastos de gestión injustificadosPor último, la sanción impuesta por el departamento de Pablo Bustinduy aborda otro de los grandes quebraderos de cabeza de quienes compran entradas para festivales y conciertos: los gastos de gestión. La resolución recuerda que estos recargos no pueden aplicarse de forma arbitraria ni utilizarse para encarecer el precio anunciado de la entrada sin una justificación real.Esto no significa que los gastos de gestión desaparezcan por completo. Los organizadores podrán seguir cobrándolos siempre que respondan a un servicio efectivo y estén debidamente justificados. En otras palabras, no basta con añadir un sobrecoste bajo esa etiqueta: deberá corresponder a un coste operativo o de un servicio concreto y estar correctamente desglosado para el consumidor.¿Por qué la sanción de Consumo es tan relevante?La sanción interpuesta por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 al Reggaeton Beach Festival es tan relevante por ser la primera que se produce a nivel estatal. Hasta la fecha, estos abusos llevados a cabo por festivales de música habían sido resueltos en su totalidad a nivel autonómico o municipal, generalmente mediante la interposición de multas que, en muchas ocasiones, eran rentables para los organizadores en relación al beneficio económico que lograban por medio de estas prácticas. Sin embargo, la sanción directa de Consumo obliga a la empresa a rectificar de forma inmediata y eliminar estas cláusulas de todos sus contratos, sentando un criterio oficial para el resto del sector en España.El cambio de titular o la imposición del cashless, los otros grandes caballos de batallaMás allá de las cuatro infracciones llevadas a cabo por el Reggaeton Beach, en ocasiones los festivales suelen incurrir en otro tipo de prácticas abusivas que es importante conocer para poder reclamar. De esta manera, la legislación no permite prácticas extendidas como la penalización económica por el cambio de titular de una entrada o la imposición de los métodos cashless como único medio de pago.Para impedir la reventa, se ha extendido que los grandes espectáculos musicales y festivales posean entradas nominales. Se trata de una medida, a priori, pensada para frenar la especulación en el mercado de segunda mano. Sin embargo, son muchas las promotoras que la han aprovechado para aplicar una penalización para aquellas personas que deseen cambiar el nombre del titular. Las organizaciones de consumidores FACUA y OCU han denunciado esta práctica, considerando que no existe motivo alguno para implicar un cargo extra a los asistentes, que en ocasiones puede ir de los 10 a los 30 euros.Por su parte, si bien el sistema cashless es legal, la legislación prohibe expresamente que se deniegue el pago en efectivo. Concretamente, el artículo 47. ñ de la Ley General de Consumidores establece como una infracción “la negativa a aceptar el pago en efectivo como medio de pago dentro de los límites establecidos por la normativa tributaria y de prevención y lucha contra el fraude fiscal”.Qué hacer si eres víctima de una práctica abusivaEn el caso de que una de estas prácticas abusivas sean llevadas a cabo durante un festival, el primer paso es rellenar una hoja de reclamaciones en el propio recinto. Por ley, el festival debe proveerla a todos sus asistentes si éstos la reclaman, y en caso de negativa se puede avisar a la Policía local o a la autoridad competente para que levanten acta. Además, es muy importante recopilar el máximo número de pruebas posible, ya sea mediante fotos o guardando las entradas, carteles y términos y condiciones.PublicidadUna vez tengamos todo reunido, el siguiente paso es interponer una reclamación formal ante la Oficina Municipal de Información al Consumidor o las autoridades de Consumo de su Comunidad Autónoma. Además, nunca está de más ponerse en contacto con alguna asociación de consumidores en busca de asesoría, también por si hubiese otros casos de afectados por las mismas prácticas.
Qué pueden cobrarte y qué no en un festival de música: las claves de la sanción de Consumo
En los festivales de música se suelen pasar largas horas dentro de un recinto cerrado, lo que no significa que todo esté permitido por parte de la organización....













