Contenido automatizadoLa propuesta proyecta abarcar dos millones de hectáreas para impulsar la producción de soya y maíz, tomando como referente el desarrollo agropecuario.Soya-Maíz Proyecto País Foto: Suministrada04.08.2026 16:57 Actualizado: 04.08.2026 16:57
En Barranquilla, el equipo del presidente electo Abelardo De La Espriella sostuvo una reunión con inversionistas, técnicos de la Orinoquía y de Brasil, y un representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con el fin de evaluar una propuesta integral para el desarrollo agrícola de los Llanos Orientales. La iniciativa, presentada por la asociación empresarial Prorinoquia y la propuesta Soya–Maíz Proyecto País, plantea una política de Estado a 20 años proyectada sobre dos millones de hectáreas, orientada a sustituir las importaciones de insumos agrícolas e incrementar la producción nacional.El encuentro se dio tras una visita de campo efectuada por De La Espriella al departamento del Vichada, donde inspeccionó la Hacienda San José y la Hacienda Scheffer. El plan presentado toma como modelo la transformación productiva del estado de Mato Grosso en Brasil, región que superó condiciones de acidez en el suelo hasta alcanzar cerca de 20 millones de hectáreas cosechadas en 2020. LEA TAMBIÉN Soya-Maiz Proyecto País Foto:SuministradaProyección por etapas e inversión requeridaEl documento técnico, respaldado por proyecciones de Fedesarrollo y Scheffer Colombia, plantea un cronograma dividido en tres fases principales de ejecución:2026-2030: Producción proyectada de tres millones de toneladas de soya y maíz, lo que permitiría reducir las importaciones nacionales de estos granos en un 37,5%. Para esta fase inicial se estima una inversión privada de US1.300 millones en capital fijo (distribuidos en adecuación de tierras, maquinaria, insumos y plantas) y US440 millones en capital de trabajo.2030-2034: Meta de producción de ocho millones de toneladas, cifra que cubriría la demanda interna e interrumpiría la dependencia de importaciones de ambos productos.Hacia 2045: Producción estimada de 20 millones de toneladas, destinando 12 millones a los mercados de exportación.Actualmente, Colombia registra una importación anual aproximada de siete millones de toneladas de maíz amarillo y soya, representativas de un gasto comercial de 3.100 millones de dólares en 2023. En contraste, la Altillanura colombiana dispone de 6,9 millones de hectáreas productivas, de las cuales solo el 3,4% (238.000 hectáreas) se encontraban cosechadas al cierre de 2023.Soya-Maiz Proyecto País Foto:SuministradaRequisitos normativos y desafíos de infraestructuraEl análisis de Fedesarrollo señala que la consolidación de la iniciativa depende de la superación de dos condicionantes principales categorizados como determinantes (go no go): la seguridad jurídica sobre la propiedad de la tierra y la infraestructura vial.En la Altillanura, entre el 60% y el 80% de los predios en seis de sus siete municipios operan bajo condiciones de informalidad. Para incentivar la inversión a gran escala, la propuesta contempla reformas a la Ley 160 de 1994 —relativa a los límites de la Unidad Agrícola Familiar (UAF)— y ajustes en la aplicación de la Ley 1448 de 2011 sobre restitución de tierras, manteniendo las garantías de los derechos étnicos de la población indígena de la zona, que cuenta con 65 resguardos.En materia de conectividad, la región dispone de 352,91 kilómetros de vías primarias sobre una extensión de 140.000 kilómetros cuadrados. El plan propone una asignación estatal de $1,5 billones en un plazo de 10 años destinada a la rehabilitación de 750 kilómetros del corredor entre Puerto López y Puerto Carreño mediante financiamiento público directo, descartando el esquema de concesión por peajes debido al flujo actual de carga. LEA TAMBIÉN Soya-Maiz Proyecto País Foto:SuministradaEstimación del impacto socioeconómicoDe concretarse la ejecución total de la agenda propuesta —que abarca reformas legales, catastro multipropósito, instalación de plantas de insumos y programas de formación técnica—, los modelos económicos estiman un incremento del 20% en el PIB agropecuario nacional para 2045 y un aumento del 8,2% en el PIB total del país, junto con la generación de hasta 54.000 empleos anuales.Por el contrario, las estimaciones para el escenario base, sin intervenciones estructurales, indican que la Altillanura mantendría únicamente un 8% de uso efectivo de su frontera agrícola para el año 2045.Este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información de Portafolio. Sigue toda la información de Política en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







