Bruselas (EFE).- El comisario europeo de Interior y Migraciones, Magnus Brunner, negó este martes que haya una relación entre la regularización de migrantes anunciada en enero por el Gobierno de España y la crisis migratoria en Ceuta, aunque reconoció que esa medida «no es una buena señal».
«No se ve un vínculo directo en este momento entre la regularización y los incidentes en Ceuta. Pero siempre digo sobre esta discusión de la regularización que no es una buena señal. Definitivamente, no», dijo Brunner en una rueda de prensa posterior a la reunión extraordinaria de ministros de Interior de los Veintisiete.
El político austríaco remarcó que el encuentro, que se celebró por videoconferencia y al que fueron invitados los países extracomunitarios asociados a Schengen -Islandia, Liechtestein, Noruega y Suiza-, así como las agencias europeas Frontex (fronteras), Europol (policía) y Asilo, fue una oportunidad para «clarificar los hechos sobre el terreno».
«El ministro (Fernando) Grande-Marlaska confirmó que la situación está bajo control, que nadie se ha trasladado a la España continental y que el espacio Schengen no ha sido afectado», explicó Brunner, quien lo calificó de «prueba de resiliencia europea».











