El comisario europeo de Interior y Migraciones, Magnus Brunner, ha negado este martes que haya una relación entre la regularización de migrantes y la crisis migratoria en Ceuta, aunque ha afirmado que esa medida “no es una buena señal”. Brunner procede del conservador Partido Popular Austríaco.
“No se ve un vínculo directo en este momento entre la regularización y los incidentes en Ceuta. Pero siempre digo sobre esta discusión de la regularización que no es una buena señal. Definitivamente, no”, ha dicho Brunner en una rueda de prensa posterior a la reunión extraordinaria de ministros de Interior de los Veintisiete.
El Gobierno ha conseguido un espaldarazo de los socios de la UE después de unos días tensos tras la misiva de una veintena de países poniendo en duda la política migratoria española. El político austríaco ha destacado que el encuentro, que se celebró por videoconferencia y al que fueron invitados los países extracomunitarios asociados a Schengen —Islandia, Liechtestein, Noruega y Suiza—, así como las agencias europeas Frontex (fronteras), Europol (policía) y Asilo, ha sido una oportunidad para “clarificar los hechos sobre el terreno”.
“El ministro (español, Fernando) Grande-Marlaska confirmó que la situación está bajo control, que nadie se ha trasladado a la España continental y que el espacio Schengen no ha sido afectado”, ha explicado Brunner, quien lo calificó de “prueba de resiliencia europea”.












