Los ministros de Exteriores de la Unión Europea mantuvieron este martes una reunión de urgencia para abordar los pormenores de la crisis migratoria de Ceuta. Según aseguró el ministro español del ramo, Fernando Grande-Marlaska, en declaraciones posteriores al encuentro por videoconferencia con sus homólogos europeos, tanto las autoridades españolas como la agencia europea Frontex recalcaron que el espacio Schengen, de libre circulación de personas en la UE, "no corre peligro de movimientos secundarios" tras la incursión masiva de más de 72.000 migrantes irregulares en el enclave español. "Ha quedado claro que en modo alguno el espacio Schengen se ha visto comprometido en esta crisis. No ha habido ni posibilidad de ningún movimiento irregular", remarcó el titular de Interior, que, a su vez, recordó que Ceuta y Melilla tienen "un estatus especial dentro de Schengen", por lo que cualquier persona que quiera salir de ambos enclaves, por vía aérea o marítima, tiene que pasar estrictos controles de pasaportes. "Ninguna persona puede salir de Ceuta sin tener un control documentario", abundó el ministro.
De hecho, el comisario europeo de Migraciones, Magnus Brunner, corroboró las declaraciones de Marlaska este mismo martes, asegurando que "la integridad del espacio Schengen se preservó, y eso es fruto de una cooperación sostenida entre España, Marruecos y la Comisión durante los últimos días" pero que este trágico suceso, cuyas víctimas ya han ascendido a 75, según el Gobierno, "nos ha puesto a prueba tanto en velocidad como en solidaridad", reiteró el comisario.











