Con las altas temperaturas acechando en España, salir a la calle en las horas centrales del día es todo un reto. Lejos del asfalto recalentado o las noches tropicales, existen algunos rincones en el país en los que el verano se vive con otro ritmo, el aire es algo más fresco y hasta es necesario sacar una chaqueta cuando desaparece el Sol. Son lugares perfectos para todas esas personas que sueñan con huir del calor, descansar con todas las palabras y disfrutar de la naturaleza sin el agobio propio de una ola de calor en agosto. Desde localidades costeras bañadas por el mar Cantábrico hasta pequeños municipios situados en plena montaña, estos enclaves combinan un valioso patrimonio, playas y paisajes de gran belleza con temperaturas que difícilmente rebasarán los 25 grados. Son espacios en los que caminar por sus calles, recorrer senderos o sentarse en una terraza sigue siendo un placer, sin que el calor condicione cada plan. Un verano más fresco en el que para dormir es necesario sacar una manta.Uno de los primeros pueblos en la lista es Mondoñedo (Lugo). Con unas temperaturas máximas que suelen rondar los 27 grados y unas mínimas que alcanzan los 13 grados, esta zona de Galicia se presenta como una alternativa perfecta para huir del calor. Este municipio está situado a menos de 20 kilómetros del mar Cantábrico y está rodeado de montañas. En su casco antiguo destaca la catedral de la Asunción, un espacio declarado Patrimonio de la Humanidad. En Cantabria, destaca Carmona, reconocido como uno de los pueblos más bonitos de España. Con calles empedradas, casonas con arquitectura tradicional y balcones repletos de flores, este municipio situado en plena montaña permite disfrutar de una verano con temperaturas suaves. Además, es el lugar ideal para degustar el cocido montañés, uno de los platos más típicos de la zona. Tazones, un pequeño pueblo marinero, es otro de los rincones con más encanto de la costa asturiana. A pesar de que cuenta con pocas calles, todas ellas terminan en un pintoresco puerto pesquero. Está rodeado de acantilados y de un paisaje verde que crea una estampa de gran belleza. La historia cuenta que fue el primer punto de España que pisó Carlos de Habsburgo, futuro Carlos I, cuando llegó a la península en 1517.Situada en la ría de Urdaibai, Mundaka es otro destino para disfrutar sin el calor extremo que afecta a otros puntos del país. Esta histórica villa combina un clima muy agradable con un entorno natural de gran belleza. De hecho, se encuentra en plena Reserva de la Biosfera de Urdaibai, un espacio protegido que está formado por marismas, bosques y playas que constituye un importante refugio para distintas especies de aves.Por último, Lastres, uno de los municipios más pintorescos de Asturias es otro de los que se suma a esta particular lista. Caracterizado por su casería escalonado sobre la ladera de la montaña, cuenta con callejuelas empedradas, casas tradicionales, palacios y pequeñas plazas con encanto que terminan en el puerto pesquero donde todavía se puede disfrutar de la subasta de pescado. Una de las mejores vistas se encuentra en el mirador de la ermita de San Roque. Tampoco puede faltar una visita a la playa de La Griega para disfrutar de un baño.