El intento de respaldar la moneda japonesa demuestra que EEUU est� dispuesto a frustrar operaciones que perjudiquen sus intereses.Cuando Washington y Tokio llevaron a cabo su primera intervenci�n conjunta para impulsar el yen japon�s en casi tres d�cadas, el hombre que dirig�a la iniciativa estadounidense ten�a mucha experiencia en operaciones monetarias de alto riesgo.La medida del viernes fue liderada por Scott Bessent, un exoperador que se hizo famoso apostando contra la libra esterlina en 1992 y el yen en 2013 mientras trabajaba en la firma de inversi�n de George Soros, y que ha adoptado una estrategia cada vez m�s activista en los mercados financieros desde que est� al frente del Tesoro de la Administraci�n Trump.La hist�rica intervenci�n de Washington para apuntalar la moneda de otro pa�s sorprendi� a los inversores, sobre todo porque el yen se hab�a estado devaluando de forma constante, en lugar de sufrir bruscas oscilaciones que son las que suelen provocar acciones coordinadas. Tambi�n fue excepcional que EEUU vendiera euros para comprar yenes, en lugar de usar d�lares.La operaci�n reflej� la disposici�n del Tesoro de Bessent a actuar en los mercados de divisas tras su intervenci�n para apoyar el peso argentino el a�o pasado."No se trata de poder blando, no se trata del bien com�n, entonces, �qu� est� haciendo Estados Unidos?", se pregunt� un importante inversor en deuda estadounidense.A los economistas les sorprendi� que Bessent liderara un intento oficial de sostener una moneda frente a los fundamentales de los tipos inter�s: la preocupaci�n de que el tipo de inter�s oficial del Banco de Jap�n, situado en el 1 %, no est� subiendo lo suficientemente r�pido como para seguir el ritmo de las presiones inflacionistas, y de que esto contin�e lastrando a la moneda dados los tipos mucho m�s elevados en el resto del mundoBessent tampoco tuvo reparos en promocionar las transacciones; un fot�grafo captur� una imagen de la lista de tareas del secretario del Tesoro, que dec�a "comprar yenes japoneses (JPY) por valor de 5.000 a 10.000 millones de d�lares", durante la reuni�n del gabinete del viernes.Las intervenciones de Estados Unidos y Jap�n han impulsado al yen al alza, pasando de casi 164 yenes por d�lar a principios de este mes, su nivel m�s bajo desde 1986, a cerca de 157 yenes, aunque operadores y analistas advirtieron que sus efectos podr�an revertirse r�pidamente.Los inversores se�alaron que esta medida hab�a generado incertidumbre en los principales mercados de divisas, dando inicio a una nueva era de activismo gubernamental, en la que Estados Unidos se muestra dispuesto a actuar para frustrar cualquier operaci�n que perjudique sus intereses.Ambos pa�ses ten�an buenas razones para intervenir. Las autoridades niponas tem�an que la ca�da del yen —junto con el desplome de los bonos del gobierno japon�s— se estuviera volviendo excesiva, mientras que en Estados Unidos hab�a crecientes indicios de que estaba ejerciendo una fuerte presi�n vendedora en el mercado de bonos del Tesoro estadounidense.Aunque Trump afirm� que Estados Unidos siempre estar�a ah� para Jap�n, los inversores detectaron un deseo de evitar que Jap�n vendiera bonos del Tesoro —de los que es el mayor tenedor oficial— como parte de sus intentos para respaldar el yen.Funcionarios estadounidenses tambi�n han destacado previamente el impacto que un d�lar excesivamente fuerte tiene sobre los exportadores estadounidenses. "El gobierno quiere un d�lar m�s d�bil... y no quiere que los inversores vendan bonos del Tesoro para proteger sus propias monedas", afirm� Rushabh Amin, gestor de cartera multiactivos de Allspring Global Investments. Los que intentan apostar a la baja contra otras divisas frente al d�lar desconf�an cada vez m�s de una posible oferta de Bessent, a�adi� Amin.Bessent ya hab�a declarado que Estados Unidos apoya una pol�tica de d�lar fuerte, lo que refleja la postura tradicional del pa�s.Jap�n anunci� el lunes su intenci�n de utilizar un mecanismo de recompra de la Reserva Federal que, seg�n los analistas, le permitir�a obtener d�lares sin tener que vender bonos del Tesoro.Los bonos del Tesoro han sido durante mucho tiempo un activo l�quido utilizado por los bancos centrales para respaldar sus monedas, pero Estados Unidos es sensible a cualquier se�al de una ca�da en la demanda de su deuda en un momento en que sus costos de endeudamiento a largo plazo han alcanzado su nivel m�s alto desde 2007. Al comienzo de la guerra con Ir�n, los bancos centrales extranjeros redujeron dr�sticamente sus tenencias de bonos del Tesoro en la Reserva Federal a su nivel m�s bajo desde 2012.Otra preocupaci�n es que un aumento en los rendimientos de los bonos del gobierno japon�s, debido a una mayor venta de bonos, tambi�n podr�a alentar a los inversores japoneses a vender bonos del Tesoro y repatriar capitales."La opini�n de Bessent es que los rendimientos de los bonos estadounidenses son altos porque los rendimientos de los bonos japoneses lo son", opina Brij Khurana, gestor de cartera de Wellington. "Por lo tanto, si se apoya al yen, se reducen los rendimientos en Jap�n y, por consiguiente, en los bonos del Tesoro".Los analistas sostienen que la intervenci�n por s� sola no puede abordar los factores que impulsan la depreciaci�n del yen, como el aumento del precio del petr�leo, la incertidumbre sobre los planes de gasto p�blico a gran escala y la preocupaci�n por la relativa lentitud de las subidas de tipos del Banco de Jap�n."Todos sabemos que las intervenciones solo sirven para ganar tiempo; la responsabilidad principal recaer� en el Banco de Jap�n y en su pol�tica fiscal", afirm� Masahiko Loo, analista s�nior de renta fija en State Street en Tokio.Para Estados Unidos, el riesgo reside en que la intervenci�n coordinada fracase y los especuladores vuelvan a centrar su atenci�n en el yen y, posiblemente, en los bonos del Tesoro."Si la intervenci�n no funciona, los efectos colaterales para los bonos del Tesoro a largo plazo ser�an significativos", declar� Daleep Singh, economista jefe global de la gestora de activos PGIM. "As� que prep�rense", concluy�.� The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribuci�n, copia o modificaci�n. EXPANSI�N es el �nico responsable de esta traducci�n y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.