Estados Unidos y Japón impulsan la primera medida intervencionista en 15 años. Esta medida viene provocada para transformar el panorama del yen según ha confirmado la ministra de Finanzas de Japón, Satsuki Katayama, que se encontraba en mínimos de casi 40 años antes de la primera acción de este tipo desde 1998. La responsable de las finanzas japonesas añadió que la medida, cuyo monto no reveló, se adoptó "en respuesta a la reciente volatilidad excesiva y los movimientos desordenados del yen". En cuanto a la cantidad que Washington ha decidido gastar para levantar la caída en la que se encontraba la moneda nipona sigue siendo incierta, pero superior a las anteriores intervenciones de 1998 y 2011. Desde el país asiático apuntan a que solo el jueves se batió el récord en gastos durante un día. La cifra estiman que se elevaría a los 53.000 millones de yenes.

"No dudaremos en realizar nuevas intervenciones coordinadas en el futuro", apostilló Katayama, tras destacar la "comunicación fluida" entre Tokio y Washington en esta cuestión. En una rueda de prensa posterior, la ministra de Finanzas destacó que se trata de la primera intervención monetaria conjunta entre EE.UU. y Japón desde 1998.