A los 14 años, Nazarena Vélez dio sus primeros pasos en el mundo del espectáculo y, desde entonces, su vida transcurrió prácticamente delante de las cámaras.El público la vio alcanzar grandes éxitos en la televisión y el teatro, pero también atravesar algunos de los momentos más dolorosos de su historia personal: pérdidas irreparables, polémicas separaciones, escándalos, conflictos familiares y desafíos que siempre enfrentó bajo la mirada de los medios y del público.Hoy, a los 52 años, la actriz asegura estar atravesando uno de los momentos más plenos de su vida.En pareja desde hace más de siete años con Santiago "Bocha" Caamaño, disfrutando de su rol de mamá y abuela, y combinando su trabajo como panelista de LAM (América), conductora de Storytime (Bondi live) y productora teatral, Nazarena encontró un equilibrio que durante mucho tiempo pareció esquivo.En ese presente llega Un cambio inesperado, la comedia romántica que reestrenará el próximo viernes 7 de agosto en el Teatro Picadilly, a siete años de su primera puesta en escena. Allí no sólo actúa junto a Caamaño y Nicolás Maiques, sino que además produce y codirige la obra junto a Carlos Kaspar.“Es una comedia hermosa, una comedia romántica. Sigue a una pareja que se aman mucho, pero que se llevan muy mal. Tienen distintas ideas de la vida, de lo que significa el progreso, pero se aman profundamente. Y después de pasar una noche muy especial, en la que la luna está muy esotérica, se levantan al otro día en el cuerpo del otro”, comentó Vélez, en diálogo con Clarín.Y agregó: “La comedia habla de la mirada hacia el otro, realmente ponerse en el lugar de tu pareja. Y todo esto durante una hora y media disparatada, muy graciosa. Decidimos volver a hacerla porque el texto es muy potente y muy lindo”.-Además de actuar y producir la obra, esta vez también la codirigís. ¿Cómo fue asumir ese desafío?-Yo siempre soy la productora y me meto mucho, entonces esta vez quise dirigir en conjunto con Carlos y está buenísimo porque es un texto que ya transitamos con el Bocha. Desde que soy productora, me es inevitable estar arriba y abajo del escenario.-¿Cómo es trabajar con tu pareja? ¿Alguna vez se mezclan los temas personales con lo profesional?-Es súper fácil porque él es un capo. Yo lo respeto y lo admiro. Entonces todo lo que yo le digo, lo hago desde el mayor de los amores y el respeto. Cuando estamos en el teatro, hablamos de laburo. Le hablo como actor, no como mi pareja. Porque tampoco me gusta que, para el resto del equipo, se genere un clima en el que se mezclan las cosas. Si no lo pudiéramos hacer, no laburaríamos juntos porque ninguno de los dos necesitamos laburar con el otro. Lo hacemos porque realmente la pasamos muy bien.-¿Ya estás trabajando en tus próximos proyectos?-Estamos preparando una nueva obra para el verano. Se viene una comedia hermosa, familiar, de cinco personajes, para estrenar en Carlos Paz con Bárbara (Vélez). Me encanta Carlos Paz, me gusta laburar con mi hija y también me estoy metiendo mucho. Es súper linda y estamos laburando desde muchos meses. A mí me gusta contar algo, que si vos me venís a ver al teatro te lleves algo. Esas obras que te tocan el corazón, porque lo viviste en algún momento, en tu familia o en amigos. Yo sufrí mucho el tema de no quererme durante muchísimo tiempo, no aceptarme, criticarme. Entonces me gusta hablar de eso en mis obras, que te toquen el corazón.Una vida marcada por el dolor, la exposición y la resilienciaDesde el año pasado, Nazarena asumió nuevos desafíos en su carrera. Tras años de ser la protagonista de las noticias, decidió ponerse del otro lado y tomar, nuevamente, el rol de panelista fija en LAM.Haber estado durante décadas en el centro de los titulares, asegura, cambió por completo su manera de opinar sobre la vida de los demás: “Lo hago con mucho respeto. Yo siempre era el personaje de la protagonista del chimento y muchas veces me dolió lo que se decía de mí o de mi familia. Entonces trato de ser muy responsable a la hora de opinar de la vida de otro, porque sé que atrás de un personaje público también hay una familia que sufre, que no la pasa bien”.A la par, conduce Storytime, el ciclo de streaming que comparte con Alejandra Maglietti y con su hija, Bárbara Vélez, una experiencia que disfruta tanto en lo profesional como en lo personal."Es hermoso trabajar con ella. Barbie es una genia, es muy fácil y muy lindo trabajar con ella. Pasamos mucho tiempo juntas, entonces qué mejor que poder hacer la fusión de estar con una persona que amás y, encima, laburar bien. Nos complementamos mucho, nos entendemos con la mirada. Yo la tuve cuando tenía 19 años, era muy pendeja, entonces somos amigas y tenemos una relación muy linda", contó.Y es que madre e hija crecieron prácticamente juntas. Mientras Nazarena construía una carrera que la convirtió en una de las figuras más populares de la televisión argentina, también atravesaba algunos de los capítulos más difíciles de su vida bajo la mirada permanente de las cámaras.A los 14 años dio sus primeros pasos en el medio y, desde entonces, nunca dejó de estar expuesta: “Me fui haciendo a los ponchazos y equivocándome muchas veces".Con el paso de los años llegaron el éxito, pero también episodios que marcaron para siempre su historia: denuncias por violencia de género contra exparejas, su lucha contra la adicción a las anfetaminas y los trastornos vinculados a la imagen corporal, la muerte de su hermana Jazmín en un accidente de tránsito en 2010 y, cuatro años más tarde, el suicidio de Fabián Rodríguez, padre de su hijo Thiago."Atravesé muchos momentos dolorosos y es muy difícil hacerlo frente a cámara. Fundamentalmente dos o tres momentos de mi vida muy tremendos. Fue muy difícil que te estén sacando una foto mientras llevás el cajón de tu hermana. Muchas veces es muy doloroso y muy oscuro, hay que ponerle el pecho", recordó.Además del profundo dolor por la pérdida de su pareja, la actriz debió salir adelante sosteniendo a sus tres hijos en uno de los momentos más difíciles que le tocó atravesar."Ellos también estaban pasando un momento difícil porque era un momento difícil para la familia, no solo para mí. Entonces trataba de ser mamá a la vez. Atravesar el momento y acompañarlos a ellos, que también lo estaban viviendo. Cuando uno pasa esto rodeado de gente que te ama y vos amás, te ponés de pie más fácil, porque uno se sostiene del otro. Mi familia en esos momentos es fundamental para mí. Es la base de mi vida, por eso laburo con ellos. Todo el tiempo estoy buscando rodearme de esa gente que me hace bien", se sinceró.A lo largo de los años, Nazarena decidió hablar públicamente de las situaciones que le tocó atravesar, incluso en épocas en las que nadie se animaba. Con el tiempo, descubrió que compartir esas experiencias también podía servir para acompañar a otras personas.“Me lo hicieron saber muchísimas personas, fundamentalmente muchas nenas. Y me impresionó mucho. Más desde que soy abuela, que me escriba una nena de 14 años contándome lo que sufre me llena el alma. Para mí es muy importante, desde la posibilidad que tengo, que es el arte, contar historias que te toquen el corazón y te hagan bien”.Algo similar ocurrió con el caso de su hija y Federico Bal. A casi diez años de las denuncias cruzadas y del proceso judicial que protagonizaron, el actor volvió a recordar públicamente aquel episodio en una reciente entrevista.Sus declaraciones reavivaron el tema y llevaron a Barbie a expresar, una vez más, la angustia que le genera revivir esa etapa de su vida. Como madre, Nazarena elige acompañarla desde el lugar que le toca: “La acompaño desde el lugar que siento que la tengo que acompañar y que ella me permite. Es un tema del que hablamos muchísimo y que a ella le hace muy mal. La que decide cuándo, cómo y de qué manera hablar es Bárbara. Y yo acompaño”.La etapa más plena de Nazarena VélezMás allá de los momentos difíciles que le tocó atravesar junto a su familia, Nazarena asegura que hoy vive una etapa de mucha calma. En gran parte, esa felicidad tiene nombre y apellido: Salvador, el hijo de Bárbara y Lucas Rodríguez, que hace tres años la convirtió en abuela por primera vez.-¿Cómo vivís esta nueva etapa de tu vida?-Es una locura. Yo pensé que había conocido todas las formas del amor y la llegada de Salvador fue una bocanada de aire fresco. Es como tener a Barbie chiquitita nuevamente. Es hermoso y, como no es mi responsabilidad, es un juego constante con él. Es una etapa increíble, maravillosa. Tiene tres años, es muy divertido estar con él y es muy sanador también.-¿Cambió también tu manera de hacer arte desde que sos abuela?-Desde que llegó Salvador la vida cambió completamente, mi sensibilidad es otra. Si bien con la maternidad ya había crecido mucho, él me mostró un amor nuevo. A los 50 años creés que ya conociste todas las formas de amar y él vino a cambiarme la cabeza y a reafirmarme un montón de cosas.-¿Te gustaría volver a ser abuela?-Yo no soy de las que presiona. Nunca presioné a Barbie porque sé lo que significa criar un hijo y toda la responsabilidad que eso conlleva. No estoy para ponerme en "gede". Sé que ella tiene ganas y mis otros hijos también, cuando llegue su momento. Siempre es hermoso, pero soy cero de presionar ni de preguntar.-¿Cómo ves a Barbie en su rol de mamá?-Es una madraza. Yo ya lo había visto con Thiago cuando quedé viuda. Él tenía tres años y medio y ella, con apenas 20, lo abrazó como una madre, ayudándome, conteniéndome y acompañándome. Se me cae la baba hablando de ella. Es de esa gente que es elevada, que está en otra sintonía, que entiende todo, que no juzga y acompaña desde el amor real. Siempre digo que es mi mejor amiga. Hay cosas que hablo con ella que no hablo con ninguna otra persona sobre la Tierra. Puedo confiar plenamente en Barbie.Lejos de pensar en bajar el ritmo, Nazarena ya tiene nuevos proyectos en marcha. Además de preparar la temporada de verano, adelantó que antes de fin de año producirá una serie vertical."Me gusta mucho laburar. Más allá de que necesito trabajar, amo lo que hago y lo hago con mucha pasión y mucho respeto por la gente. Cada cosa que hago la tomo con muchísima responsabilidad", aseguró.Y esa responsabilidad, remarcó, también está presente cada vez que se sube a un escenario."Hoy la gente hace un esfuerzo enorme para ir al teatro. Cuando alguien compra una entrada y viene a verme, siento la responsabilidad de que se vaya pensando: 'Qué suerte que vine'. Que se divirtió, que se emocionó, que le pasó algo. Tengo mucho contacto con la gente, tanto en el teatro como en las redes sociales, y ese cariño lo siento todos los días", cerró.DD
Nazarena Vélez y el presente que soñó después de tanto dolor: "Me fui haciendo a los ponchazos"
Tras una vida marcada por la exposición, pérdidas y escándalos frente a las cámaras, la actriz vive su etapa de mayor plenitud.En diálogo con Clarín, repasó su historia y habló de su presente como mamá, abuela y pareja.Además, reflexionó sobre su rol en LAM y en stream, y contó cómo vive el regreso al teatro con Un cambio inesperado.










