A pesar de ser una actriz reconocida, Miriam Lanzoni no olvida a la joven de 19 años que un día tomó la difícil decisión de dejar su Chaco natal para mudarse a Buenos Aires persiguiendo su sueño.En diálogo con Clarín, Miriam recuerda cómo fue su llegada a la capital: "Lo tengo presente como si fuera ayer, muy vívido, trato de no olvidarme de esas cosas porque son las que me hacen valorar lo que tengo hoy... Me acuerdo de las luces de la Panamericana y que era de noche, me acuerdo hasta del olor a café en el micro"."Hoy me digo a mí misma, acordate de cuando llegaste y soñabas con esto con tantas ansias, acordate de cuando no sabías por dónde arrancar, sin un contacto, sin redes, nada", reflexiona.Según explica, no sólo sentía miedo por lo que la esperaba en la ciudad, sino por lo que había dejado atrás en su lugar natal: "Estaba peleada con mis viejos porque ellos tenían los miedos de cualquier padre y no podían ayudarme económicamente a que viniera a estudiar teatro a Buenos Aires".Sin embargo, esta situación no la detuvo y se las rebuscó para perseguir sus sueños, ya que había estudiado actuación en Chaco desde chica, pero sentía que no era lo suficiente para vivir de eso. "Yo siempre tuve muy claro que quería ser actriz, no tuve dudas, se dio hacerlo así y lo hice sola, vendí alfajores de maicena y una bici amarilla para juntar plata y poder viajar a Buenos Aires", asegura.Respecto a cómo la marcó esta experiencia, Lanzoni se define como una "vividora serial" y agradece a sus padres la formación que le dieron para ser la persona que es hoy: "En Chaco, mi fama se reduce a nada comparada con quiénes son mis viejos, y eso para mí es inexplicable, no tiene precio, está por encima de todo"."Yo soy muy de vivir el momento, no le tengo miedo a la experiencia. Tengo miedo a algunas cosas, pero no me detiene, porque nada es más enriquecedor que atravesarlo", destaca.Sobre su primer trabajo en Buenos Aires, cuenta que fue una gran oportunidad: "Fue en Boedo, hice un casting y quedé en una obra de teatro de una cooperativa, Historias Clasificadas, fue hermosa porque tengo medio espíritu de productora y de autogestión. Y fui aprendiendo con los días que si faltaba algo, yo lo conseguía".Ya en esa primera experiencia laboral, descubrió su perfil emprendedor: "Siempre fui una actriz que está en todo, a nivel personal también, soy muy multitasking".Y fue justamente este espíritu la que la llevó a consolidarse después de todos estos años como escritora, guionista, influencer y deportista, entre tantas cosas más.Hoy, protagoniza la obra de teatro Disgusto, una app para desenamorarse junto a Sergio Surraco en el Teatro Picadilly, en calle Corrientes, pero su carrera no se detuvo en la actuación.Respecto a sus proyectos detrás de cámara, su faceta menos conocida, cuenta: "Escribo series, películas... Por lo general las ideas son mías y después las desarrollo con otras personas"."Partida es una película que estrené en una plataforma y la escribí con otra guionista. También estoy escribiendo una serie vertical y otra película que vamos a filmar en Córdoba, coproducida con México, que también es de un guion mío", enumera.La película Partida (Prime Video) es muy especial para ella porque cuenta la historia de sus padres. "La filmé en Chaco, tuve la fortuna de filmarla allá porque no era negociable para mí el lugar... Ocurre en Pampa del Infierno y hay algo del lugar, del clima, la gente, de esa geografía que no se parece a ninguna otra", asegura.-Siempre que hablás de tus padres, te emocionás mucho.-Es que tengo la fortuna de tener estos padres increíbles, que me hacen pensar "¿Qué habré hecho en otra vida para tener semejantes papás?". Porque no todos se sienten orgullosos de sus padres y yo con los míos tengo una cosa... Mi mamá y mi papá son muy capos los dos, íntegros, honestos y decentes.-¿A qué se dedican?-Mi mamá es docente, toda la vida fue docente y ahora que se jubiló es peluquera, y mi viejo tiene una constructora chiquita y unas cabañas, gente súper laburante. Siempre me apoyaron, mi mamá fue más dura, pero hoy entiendo que tenía que ver con mi carácter, porque siempre fui muy rebelde, muy difícil de controlar y ella supo estar a la altura de la hija que tenía. Yo tenía un carácter complejo y sin embargo mi mamá estaba ahí. En cambio mi papá es más amoroso, cada cual cumplió su rol.-¿Cuál es la mejor enseñanza que te dejaron?-Mis viejos vienen de muy abajo y yo los he visto resolver cosas que todavía no sé cómo lo hicieron. Si bien llegábamos con lo justo, no se notaba. Mi mamá iba a dar clases embarazada con una panza de ocho meses, dedicada y apasionada de su trabajo. Mi viejo la llevaba en la bicicleta porque no tenían para el colectivo. Y jamás faltó ni un sólo día. ¿Cómo yo no voy a ser fuerte con es ejemplo? Sería una tonta, si no tomase esas cosas como referencia.-Claro, no se te caen los anillos.-¡No! Yo para vivir voy a tener siempre y en esta profesión tampoco le tengo miedo a nada. Para mí, el que quiere puede laburar, es una cuestión de creencia por suerte yo tuve esos padres y ese ejemplo en mi casa. En mi casa siempre se trabajó decentemente y para mí no hay otra. Mis viejos tuvieron situaciones para quebrarse, han estado con el mango muy justo, y nunca lo hicieron, entonces tengo esa escuela.-¿Sentís que hoy se perdió esa escuela?-Sí, escucho tantas huevadas en las redes sociales de cómo hacerse millonario y es todo mentira, los pibes caen eso y pienso que es una cagada. Mirá si con un curso te vas a hacer millonario, es una pelotudez. Y también esto de endiosar al más vivo, para mí el más vivo es el más honesto, fin. Soy muy tajante en eso.Sus proyectos personales, los deseos de ser mamá y la batalla contra la psoriasisEn 2022, trascendió que la actriz había comenzado un proceso de adopción en Haití, con la ayuda de una fundación, pero luego ella denunció que había sido estafada al dejar de recibir respuestas por parte de ellos.Ahora, cuatro años después, Lanzoni aclara lo ocurrido y asegura que esas ganas de ser mamá siguen intactas: "En realidad no me estafaron, hubo un tema que se complicó con la gente de la fundación, que si Dios quiere lo voy a retomar, porque en un momento me dejaron de contestar y se hizo difícil la comunicación, pero tuvo que ver con otras cosas"."Todo es vía legal, hay un acuerdo de dos países (Argentina-Haití) que va cambiando con cada Gobierno y al ser adopción internacional se complejiza más", lamenta.Respecto a los motivos por los que no eligió adoptar en Argentina, explica: "La guarda de dos años me daba mucho miedo, como le pasó a Lizy (Tagliani) que estuvo dos años en guarda y apareció esta desgraciada diciendo cualquier estupidez y parecía que se ponía en riesgo, yo no me siento lista para transitar algo así, es muy complejo".El caso que se refiere es a la adopción de Lizy Tagliani y su marido Sebastián Nabot del pequeño Tati que, en pleno proceso, mientras tenía la guarda del niño, la conductora fue acusada por Viviana Canosa de fuertes cargos como ladrona y abusadora de menores.Finalmente, esa denuncia fue desestimada y hoy Lizy y su esposo tienen la custodia plena del pequeño de cinco años. Sobre la familia que sueña formar algún día, Lanzoni describe: "No tengo muchas ganas de adoptar sola, pero siento que las cosas se van a acomodar como se tengan que acomodar, en un momento sentí angustia cuando la gente me juzgaba, pero ellos no saben lo que pasa del otro lado, acá no depende sólo mi voluntad, por eso le quité peso a la opinión de la gente"."No descarto conocer a alguien y poder caminar juntos con todo, yo re creo en eso. No descarto volver a enamorarme, yo soy re incondicional, ¿Cómo no voy a aspirar a lo mismo del otro lado?", reafirma.-¿La obra en la que estás, Disgusto, una app para desenamorarse, habla del amor o del desamor?-Es la otra cara de las aplicaciones de citas porque no es para conocer gente, sino que te ayuda a buscar el prototipo de tu peor relación, ese con el que no cerraste las cosas... Y lo interesante de esto es que podés darle un cierre, pero también podés terminar repitiendo un patrón. El desafío es cortar realmente con todo eso.-¿Vos sos de repetir patrones?-¿Sabés que no? No porque me haga la sanada, ni en pedo, pero extrañamente mis relaciones son todos prototipos muy distintos, nada que ver uno con otro. De hecho, mi primer novio es un personajazo, con el que ni en pedo me imaginabas y fue una experiencia increíble. Después, con Alejandro (Fantino), también otro prototipo distinto y el último, Christian (Halbinger), otro que nada que ver.-¿Con todos te llevás bien?-Sí, súper bien, mis ex son parte de mi vida, de mi elección, con Chris tengo un cariño muy enorme, es una gran persona, estuve casi diez años con él, con Ale también estuve diez años... Es muy buena gente, pasa que yo me vinculo con buenas personas, después si no funciona es por otros temas.-Bueno, ahí tenés un patrón que son buenas personas.-Es que para mí es fundamental que sea buena gente, gente divertida, para adelante, con ganas, no me gusta la gente vaga. También que equiparen lo que yo misma me cuido: leo, como sano, tengo una medica de cabecera... Mirá si no me voy a cuidar en mis vínculos, no hay mejor antiage que cuidar el corazón.-¿Y con qué otros proyectos estás, además del teatro?-También estoy en una preproducción de una pelicula, Corazón a la mexicana, que el guión es mío, se va a filmar parte acá y otra en México, es algo en lo que vengo laburando hace un montón. Y estoy escribiendo una serie vertical, que no va por el lado de la novela dramática, sino que a mí me resonó por otro lado: es una historia juvenil, más realista, y por eso nos está llevando mucho laburo, porque estamos investigando mucho el universo de los chicos más jóvenes.Además de sus planes de ser mamá y sus proyectos laborales, hay otro costado de ella menos conocido, que mantuvo bajo perfil durante mucho tiempo: su lucha contra la psoriasis.Según cuenta, el brote comenzó a principios del 2025, fue de un día para el otro. Pero no era la primera vez que le pasa, hace 20 años, cuando falleció su abuelo, tuvo este mismo problema de salud. "Al igual que en ese momento no entendía qué había sido, no entendí el proceso que estaba atravesando... Acá se repitió algo parecido en mi vida, igual de dolorosa, una pérdida y me broté", confiesa.La pérdida a la que hace referencia es a la muerte de su mejor amigo, Federico, o Cory como lo llamaba ella, en diciembre de 2024. "Era mi mejor amigo, mi hermano, era mi asistente hacia diez años, de Chaco también, lo conozco desde que tenía cinco años... Un día lo internaron y a los cinco días se fue", recuerda.-¿Cómo vinculás la muerte de Cory con la psoriasis?-Cuando falleció, yo estaba en medio de los ensayos para ir a hacer temporada a Villa Carlos Paz, yo en es vorágine no pude frenar, me ofrecieron suspender y dije que no. Él falleció y yo a los cinco días me fui manejando sola con mis perros, porque además en ese momento me separé también. Entonces, llegué a Córdoba y me encontré sola en una casa de cuatro habitaciones, porque yo había pensado ir con Cory, con mi pareja y sus hijos. Sumado a que tenía que hacer funciones de martes a domingo.-No caías en lo que había pasado...-Fijate cómo mi cuerpo lo contuvo, lo contuvo, yo estaba re pasada... Hasta que volví y un día estaba en mi casa, en mi sillón, vi la muñeca que me había hecho él, que cuelga como un hadita desde mi balcón, la estaba mirando, me empecé a reír y lo empecé a buscar por toda mi casa, porque él prácticamente vivía conmigo, y ahí recién caí. Me agarró un ataque de llanto que no lo podía parar, al otro día me empecé a brotar y ahí comenzó el proceso de entender esa pérdida.-¿Y cuáles eran los síntomas?-De un día para el otro me empezó a picar todo, al otro día estaba cubierta con manchas y a los días era un monstruo, tenia lesiones con relieve, con escamas.-¿Y cómo lo trataste?-Sin avisarle a mi doctora, me empecé a inyectar corticoides, pero fue peor... Hasta que pasó el fin de semana y fui a mi médica, me costó porque no me quería hacer cargo, no estaba para enfrentarme a un proceso largo, pero los procesos no son con los tiempos que vos querés, son con los que tienen que ser.-¿Y cuándo empezaste a verte mejor?-No sabés lo mal que la pase, tenía toda la piel tomada, por más que me pusiera maquillaje se notaba el relieve, lo único que podía pensar era en eso... Hasta que un día dije: "Se va a la mier... todo". Me puse un short, un top y salí a pasear a mis perros, llena de lesiones. Salí a mancha cruda, sin maquillar nada y lo empecé a soltar...-¿Y ese cambio de actitud te ayudó?-Sí, un amigo que es cineasta me dijo "hacelo parte, vos no dejás de ser la mujer que sos, la persona que sos, tu belleza no deja de estar por eso, sos unas lesiones y fin". Y ese día que dije "chau", frenaron todas las lesiones, porque dejaron de tener poder sobre mí. Porque no es sólo ponerte crema, que hay que hacerlo, es un tratamiento integral por ser una enfermedad nerviosa. Hoy ya estoy mejor y agradezco lo que me pasó porque me puso de rodillas y encontré algo que no hubiera encontrado sola.DD