Casi 50 años de carrera en las patallas acumula Miriam Díaz Aroca. Una exitosa trayectoria que este lunes repasó en Y ahora sonsoles, donde reveló la crisis que tuvo tras el Óscar de Belle Époque, película en la que participó de la mano de Pedro Almodóvar.Según contó ella misma, aquellos premios le cambiaron por completo la perspectiva que tenía de la profesión. Y es que eso no se tradujo en volumen de trabajo o, como ella ha definía, "volumen de las expectativas"."Te frustra, porque no fue como fue", reconocía la presentadora y actriz ante Sonsoles Ónega. "Pero luego, con las gafas de ver de lejos, me di cuenta de que fue un momento precioso para parar y reflexionar, dejar a luchar con mi ego y apreguntarme qué estaba haciendo mal para que las cosas no me salieran como yo pensba"."Comprendí que era yo la que estaba fallando, que algo no estaba funcionando", confesaba Aroca. "Entendí que todo el potencial lo tenía yo, yo tenía todo el talento para ser la propia jefa de mis guiones"."Y ahí me di cuenta de que el oro del Óscar no está fuera, sino dentro de mí. Si vienen a premiaerte, bien, pero que no dependa tu vida de que te premien fuera, porque el premio ya eres tú contigo. Y aprendí", zanjaba.