“Soy sexual. Me encanta, pero estoy más tranquila”, afirmó Cecilia Oviedo al describir cómo cambió su manera de vincularse en Desencriptados, el ciclo de entrevistas de Infobae. “Ahora me pasa que percibo más a las personas y qué es lo que quieren. Pero cuando era chica y tenía novio, amante, amiguito, chonguito, tenía todo”, recordó.Oviedo construyó una carrera en los medios y el mundo del espectáculo como vedette de teatro de revista y alcanzó su mayor popularidad a partir de su participación en Bailando por un sueño. Actualmente integra un streaming mientras continúa su formación en Psicología Clínica. A través de sus redes sociales comparte contenidos sobre su actividad profesional, la actualidad del entretenimiento y distintos aspectos de su vida cotidiana, donde reúne a una comunidad de cientos de miles de seguidores. Aunque reconoce que extraña algunos aspectos del teatro, disfruta de una etapa más tranquila y encuentra en el streaming un espacio donde puede mostrarse con mayor naturalidad y cercanía con el público.Cecilia Oviedo: "Después de la pandemia empecé a estudiar Psicología y quiero especializarme en criminología". Crédito: Maximiliano Luna—Cecilia, ¿vos cómo te definís? ¿Sos actriz, vedette? —Y creo que vedette. Actriz no, porque no hice comedia. Pero sí la parte de revista. —Y la parte de revista siempre es que tener buen lomo y mostrar un poco tu cuerpo. —Claro, sí, y bailar. Lo que pasa que yo creo que las vedettes de antes sabían muchísimo más que ahora, ¿viste? Ahora más que nada muestran más el cuerpo. Antes era Nélida Lobato, que era impecable, completa. Hoy creo que no se necesita tanto para ser vedette. —¿Cuál era tu fuerte? ¿El lomo? ¿Bailar?—El cuerpo, sí. Bailar, no.—¿Cómo arrancaste a trabajar en los medios?—Arranqué a los 21, más o menos. El primer casting que hice fue con Hugo Sofovich. Tenía 21, en el primer casting hice El Gran Hotel. Después él fallece y me pasan con Gerardo y se hace paraliza un poco todo. Después directamente entré al Bailando en el 2008. Y acá estoy. —¿Toda la vida te dedicaste a los medios o hiciste otra actividad?—No, eso solo. Siempre en los medios. —¿Y cómo fue pasar de vedette a psicóloga? Porque te estás por recibir, ¿no? ¿Por qué arracaste a estudiar eso? —Sí. Después de la pandemia empecé a estudiar. Me gustaba mucho leer a Freud y es menos que la licenciatura. Psicología Clínica es más general. Y bueno, después de ahí voy a ver qué especialidad hacer. Me gustó la psicología forense. —¿Forense? —Sí es peritaje, criminología. Es sobre minoridad, trata, síndrome de Estocolmo, penitenciaría...—¿Y por qué te gusta eso? —No sé. Apunto a lo que son abusos sexuales, violencia de género, veo muchos documentales. Me gusta entrar a las mentes de las personas, cómo se manejan. En la parte de los documentales miro mucho eso. —Vi en algunas declaraciones que hiciste que a vos te sanó leer. ¿Cómo es eso? —Sí. Freud me gusta mucho y leía, leía, leía y siento que venía por ahí la parte de sanación, porque justo dos años antes me habían pasado un par de cosas. Por eso también empecé a estudiar Psicología. Falleció una amiga, a los dos meses mi papá, después vino la pandemia y empecé a leer, a sanar un montón de cosas que me habían pasado en la vida. —Para poder superar esos traumas o situaciones. —Yo creo que sí, que vienen por ahí."La lectura de Freud me ayudó a sanar un montón de cosas", confesó Oviedo. Crédito: Maximiliano Luna—¿Es verdad que fuiste pareja inventada de La Tota Santillán?—Sí. —¿Cómo fue eso? —En el 2008, Daniel se había separado de la mujer. Yo lo conocía porque hacía shows. Yo bailaba y él era conductor en los boliches. Yo era bailarina, entonces llevaba un grupo de bailarines. Y un día me llama. Él había empezado en el Bailando y se había separado de la mujer. Me lo propone su representante. Me dice: “Queremos hacer esto”. Y yo me quedé mirándolo, no lo entendía mucho lo que me estaba diciendo. Me dice: “Vos tenés que ir al Bailando y quedarte ahí al costado”. Empecé a ir ahí y a otros lugares con él y a las dos semanas ya estaba en el Bailando.—Pero vos ya venías de los medios, ¿él te conocía de antes?—Sí, claro. Pero no tenía tanta exposición. Había hecho revistas, estuve en un par de lados, pero no de esa forma.—¿Pero era algo tipo canje: “Decí que sos mi novia y yo te hago famosa”?—Empezó así, pero yo creo que él lo quería hacer para que se enoje la exmujer, que también estaba en el Bailando. Entonces, me dice: “Vamos a hacer como que sos mi novia”. Pero nada. Fue tan poco tiemp. Porque creo que fui dos veces y a la tercera vez se armó tanto revuelo y eran muchas previas que se hacían en el Bailando... Aparte fue en el mejor momento. Y Fernanda se enganchó, que era su exmujer y también estaba en el Bailando y ya que era tanto lío, Marcelo dijo: “Viene al Bailando”. Ahí entré. —Entraste como participante, pero entonces nunca te pagó por ese acuerdo. En definitiva, te sirvió para entrar. —Claro, me sirvió para entrar. Y los que me pagaban eran los del Bailando. Yo después hablé con ella (Fernanda) para explicarle. Tengo muy buena relación con ella. —Era bastante polémico Daniel. Ella lo terminó denunciando por cosas gravísimas. —Sí. Después con Daniel no terminó todo bien porque lo que pasó es que él se quería poner de novio en serio y yo dije que no. Se enojó mucho y aparte pasaron muchas cosas. La plata del Bailando se la quedó él. Cuando íbamos a hacer los shows, después la plata se la quedaba a él. O sea, eran un montón de cosas. Igual ya está, porque ya no está hoy en día. Pero con lo de la violencia de género, cuando pasa el suceso de él, me llaman a mí porque Fernanda no quería salir en Intrusos y yo comenté que hubo una violencia de género, que yo lo sabía por Fernanda.—¿Extrañás la televisión y los medios? —Sí y no. No me molesta. Ahora estoy haciendo con un poco de revuelo, ¿no? Con algunas cosas, pero... Ahora estoy haciendo streaming en Dos Reyes Stream. Los sábados nada más y la verdad que me gusta mucho, porque es más natural, ¿viste? Se prende la cámara y hablas con la gente y los invitados, todo. Me gusta más eso, creo. Me empezó a gustar. No lo entendía mucho, pero hoy hay que adecuarse a todo lo nuevo. —¿Y cómo te llevas con la gente del medio? ¿Tenés amigas? Porque ahí con Mónica Farro había como una amistad muy fuerte. ¿Sigue?—Sí, obvio. Sí, somos reamigas. Para mí es mi familia, Mónica. Y con la que me llevo muy bien es con Gladys Florimonte. Somos muy amigas. Encima vive enfrente de mi casa. —Mónica vino acá al programa.—¿Se portó bien?—Estuvo un poco picante con sus declaraciones. ¿Vos estuviste alguna vez con una mujer vos? Porque con ella se rumoreaba en un momento por tanta amistad...—No, no.—¿Nunca te gustó una mujer? —No, nunca se dio. —¿Y probar? Porque te veo como muy sexual como para no haber probado cosas a esta altura del partido. —No, en ese sentido no. Yo creo que la fantasía tiene que quedar en fantasía, el morbo, porque si ya la cumplís, después no es fantasía. A mí me gusta más el mano a mano. —¿Mano a mano con un varón? Porque mano a mano puede ser con una mujer. —Por ahora con un varón. Mañana no sé. —¿Pero trío sí? —No, trío no. —Pero no hiciste nada al final... —No, viste que parezco así y todo. Pero no. —Parecés muy sexual. —Sí, pero no hice.—Medio dudosa igual esa respuesta.—Bueno, pero ¿vos me proponés algo? (risas). No me lo han propuesto tanto, ¿eh? Ahora te pregunto yo a vos. ¿A vos te calentaría dos mujeres como nosotras, con Mónica? —Sí, me parece que sí. —¿Te gustaría? —¿Yo con las dos? —Sí. ¿Te la aguantás? —Y… Digamos que aguantar me la aguanto. Después no sé qué calificación me van a poner, porque son dos bombas sexuales, pero bueno, yo al frente iría. ¿Vos me estás proponiendo un trío con Mónica Farro? —Claro. —Bueno, habría que preguntarle a Mónica si acepta. ¿Vos decís que lo conseguís? —Yo la llamo y e pregunto. —Está concretado, me parece, ¿eh? —Está concretado (risas).—Después lo cuento acá en el programa al final (risas). Igual creo que Mónica está en pareja.—Sí, es gigante encima (risas).—Mejor no, entonces (risas)."Hoy elijo rodearme de vínculos más sanos", admitió la vedette. Crédito: Maximiliano Luna—¿Siempre has estado en pareja? Contame un poco de esto. —Sí, siempre tuve parejas largas. Ahora hace bastante que no estoy de novia. —¿Hace cuánto estás soltera? —Tuve cosas, pero no. Hace cinco años que no tengo pareja. Tuve cositas, pero nada importante. Ahora estoy enfocada en otras cosas. Aparte hoy la persona en la que me fije tiene que gustarme demasiado. Ya no pierdo el tiempo. A esta altura no pierdo más el tiempo con nadie. Encima me pasa que son muy chiquitos o son grandes. No hay de mi edad porque están todos casados, tienen novia... —Igual has incorporado colágeno a tu vida...—Sí, sí, sí. Es que me gustan más chicos. —¿Por dónde te encaran? ¿Instagram? —Sí, viste que hoy por las redes sociales te escriben. Pasa que los chicos ya directamente dicen: “Voy a tu casa”. ¿Por qué a mi casa? Y te dicen: “A tomar mate”. No, no (risas). Si tengo ganas de tener algo en un rato, sí. Pero no tengo ganas de perder el tiempo. A mí me gusta más que me lleven a cenar y todo eso. Que me diga eso ya me la bajó. Prefiero que me invite a cenar así nos conocemos. Pero hay algunos que ya se te invitan a tu casa solos.—Cuando decís más chicos, ¿a qué edad te referís? —Y... el más... Mirá, hasta este año, 21 o 22. Son muy chiquitos. Pero no estuve ¿eh?. Me hablan y me dicen: “¿Cuándo nos vemos? ¿cuándo nos vemos?” Y te mandan mensajes, mensajes, mensajes. Y no. —Y en alguna aflojás, me imagino, con alguno de estos. —No. Tan chiquitos, no.—25 años, por lo menos. —Sí, 30 también. Porque yo a uno de 21 parece que le voy a enseñarle. No, no.—Claro. Es como una clase. Caes con el pizarrón y le decís: “Bueno, mirá, esto es así”.—Sí (risas). Aparte me gustan mucho las previas. Me gusta más la previa que el después. La histeriqueada al principio, la previa, el chichoneo, todo eso. Me calienta mucho más eso que lo que viene después. —¿Te han hecho propuestas indecentes en tu vida? Viste que a las vedettes siempre les llega... —Sí. ¿Propuestas de plata? —Sexuales sí, por dinero. —Muchas. —¿Y alguna vez aflojaste, agarraste algún manguito? —No. Nunca. Cero."Los hombres me ven a mí y ven sexo", bromeó Cecilia en diálogo con Rulo. Crédito: Maximiliano Luna—Hablamos antes de La Tota Santillán y el acuerdo para mostrarse juntos, pero ¿vos fuiste también pareja de la Hiena Barios?—Claro. Estuve poquito tiempo. Creo que estuve seis meses. Ya ni me acuerdo. ¿Viste cuando querés bloquear esa parte? Porque fue cuando apenas él tuvo el accidente. Todos piensan que era yo la que estaba con él, pero era la mujer, que era rubia también. Él tiene el accidente y se separa al mes. Yo empecé casi dos meses después de que él tuvo el accidente. —En el momento más difícil de su vida caíste vos. —Sí, yo ya lo conocía. Pero es el momento más difícil porque no podés salir por cómo está la persona. Hay que ayudar, acompañar. Y creo que a veces es mejor irte de ese lugar porque sabés que no va a cambiar. —El lado de la psicología siempre lo tuviste presente, entonces. Esto de querer ayudar y acompañar.—Sí. Por eso es que hoy elijo otro tipo de gente que me rodea, de vínculos más sanos. Siempre tuve vínculos con problemas de adicciones, de sustancias y yo siempre fui una persona muy sana. Creo que eso también va relacionado a la parte de la psicología. Hoy en día ayudo a mucha gente con problemas de adicciones, a hogares, a chicos de la calle. —¿Nunca probaste nada vos? Porque también tu trabajo, al estar en la noche, en los boliches, está muy relacionado.—Nunca probé. Creo que siempre fui muy fuerte en eso. Siempre tuve mucha personalidad y carácter. Más allá de que yo me relacione con esos vínculos, con esos tipos de enfermedades, creo que siempre yo supe que era lo que quería para mí. Ese tipo de personas lo que necesitan también es gente sana para que las bajen. Cuando ellos quieren salir a hacer la suya, como dicen, van con otra gente. Cuando quieren bajar y establecer conversaciones que los ayudan a salir adelante, están con gente sana, otro tipo de personas. En este tipo de enfermedades, por lo general, se vinculan con esas personas para hacer todo lo que no pueden hacer con otras personas. Para el tratamiento necesitan aislarse de todos esos vínculos y estar con gente sana.—Y cuando estás en una cita, ¿sos de analizar todo esto? Porque ahora que conocés la mente humana más en profundidad, por decirlo de alguna manera, cómo funciona y demás, me imagino que... —Sí, por eso estoy sola (risas).—¿Son todos complicados, decís? —No, es que ahora me pasa que percibo más a las personas. Me doy cuenta si me mienten, por dónde van, qué es lo que quieren. —¿Y qué sentís que quieren de vos, generalmente? —Más allá de qué es lo que quieren, obviamente.... Todo este cuerpo (risas).—¡Sexo!—Claro, me ven a mí y ven sexo. Pero ahora tienen que entender que estoy más grande y estoy más tranquila. Soy sexual, sí, me encanta. Pero estoy más tranquila. —¿Qué es estar más tranquila? —Antes, cuando era más chica, tenía novio, amante, amiguito, chonguito, tenía todo. Ahora no. —¿Y a vos qué te enamora de un hombre? ¿Qué esperás de un tipo? —A mí hoy en día me gusta el hombre inteligente. Admiro eso. Me seduce mucho charlar, tener una linda conversación. Me gusta, más allá de que obviamente lo físico pasa, ¿no? Pero influye. Pero creo que es eso. Me seduce mucho. Cuando vos te enamorás, admirás a la otra persona. Pero hoy me fijo mucho en que por lo menos pueda tener una conversación al mismo nivel. Me considero inteligente, entonces la otra persona tendría que estar al mismo nivel para mantener una charla.—¿Y ahora estás sola, sola?—Sí. Nunca me casé. No tengo hijos. Un hombre que venga, dice: “Es la mujer ideal”. Siempre fui muy independiente. Creo que eso es lo que le pasa también a los hombres con mujeres como yo, que al ser muy independientes no las pueden manejar. Por eso digo, a veces prefiero estar sola, porque hay hombres que quieren chicas más sumisas para poder manejar, que ese es el abuso de poder. Y a mí hoy, no. Por más que tenga plata o no tenga plata, yo hago lo que yo quiero. Soy tan independiente que no necesito un hombre hoy en día. Yo necesito otras cosas: cariño, tener una linda charla, compartir. Lo que quiero es compartir con una persona.—Se nota que tenés mucho carácter y está perfecto.—Sí y tengo mucha personalidad. Para estar en la noche, para estar en este medio, tenés que tener mucho carácter y saber decir que no, sino vas para cualquier lado. Por eso es que también todos me dicen: “Che, estás grande, van pasando los años y estás cada vez mejor”. Porque siempre llevé una vida sana y me mantengo así.