04/08/2026 a las 07:52h.
Dice un dicho castellano que los caminos del Señor son inescrutables. La teoría más asentada sobre su origen se sitúa, como no podía ser de otra forma, en la Biblia. Concretamente en el libro de Romanos 11:33. En lo terrenal se emplea para recordar que la vida tiene misterios que superan incluso a la razón humana. Cosas que suceden y que no sabemos por qué. Pero es que ni siquiera sabemos por dónde empezar a buscar esa explicación.
Sin embargo, este refrán tiene un trasfondo mucho más profundo si se mira con los ojos de la fe. Quiere decir que los planes y la sabiduría de Dios son tan grandes que las personas no pueden encontrarle el sentido completo. Algo así, 'sufrir' la voluntad de Dios incluso por encima de su propio raciocinio, es lo que le pasó a Álvaro Ferrara.
Álvaro es un joven empresario andaluz que tenía su vida más que encaminada. Una empresa de éxito con su hermano y una novia junto a la que formar una familia y construir una vida. Sin embargo, un viaje y una persecución lo cambiaron todo. Un giro de 180 grados que ni siquiera supo entender.
Lourdes y el evangelio del joven rico







