26/08/2026 a las 09:11h.
El Padre Valentín Aparicio es un cura de Toledo que está viviendo su sueño. Tiene 36 años y desde hace 16 consiguió lo que de niño más ansiaba. Hablamos de un hecho sencillo pero con un poder incalculable: es un cura fiel y feliz.
El sacerdote se ordenó en 2009 en la archidiócesis manchega y, desde entonces, ha cumplido su ministerio con la alegría del que se sabe en el lugar indicado. Ha sido destinado en Roma, Jerusalén y su querida Toledo, donde ahora imparte clases en el seminario local. Tiene un perfil popular en las redes sociales (@curadetoledo) y reza a diario en Instagram o podcasts reconocidos. Siempre tuvo claro que Dios le llamaba a entregar su vida sirviendo a los demás. En la adolescencia más temprana ya vió esa vocación como propia.
«Entré en el seminario con 13 años, el seminario menor de Toledo, para hacer segundo de la ESO. Pero además queriendo ser cura de siempre, toda la vida desde chiquitito he tenido vocación», asegura en una entrevista reciente para el podcast 'Se buscan rebeldes'.
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