Religi�n

Cuando era un adolescente

Reconoce que no fue f�cil aceptar la llamada de Dios, pero, al mismo tiempo, sent�a "paz y tranquilidad"Pablo, sacerdote de 29 a�os.TRESBActualizado Martes,

julio

08:09En una sociedad marcada por el individualismo, la inmediatez y la b�squeda de nuevas formas de realizaci�n personal, la decisi�n de un joven de convertirse en sacerdote resulta poco com�n. No se trata solo de elegir una profesi�n, sino de renunciar completamente a muchas cosas.Sin embargo, esta vocaci�n sigue viva y contin�a atrayendo a quienes sienten una llamada profunda al servicio de Dios y de los dem�s. Aunque el n�mero de ordenaciones ha disminuido, a�n quedan j�venes que emprenden este camino con convicci�n. Es el caso de Pablo, un cura de 29 a�os.Pablo, sacerdote con 29 a�os gracias a YouTubeEn una entrevista en el p�dcast Se Buscan Rebeldes - Canal Cat�lico, este joven ha contado su experiencia personal como sacerdote. En un ejemplo de c�mo han cambiado las formas de acceder a determinados testimonios, su vocaci�n naci� gracias a un v�deo de YouTube.Fue en una convivencia en Semana Santa con el colegio cuando era un adolescente. Hasta entonces, nunca se hab�a planteado el sacerdocio. "Fui porque iban mis amigos, no porque yo tuviese la idea de ser sacerdote. Nunca se me hab�a planteado, nunca lo hab�a pensado y estaba totalmente descartado en mi vida", cuenta.En la convivencia les pusieron un v�deo en el que distintos sacerdotes narraban c�mo era su vida. "Hay una parte del v�deo en la que sale Jes�s llamando a los ap�stoles en la barca, que es lo que cuenta el Evangelio, y en ese momento, cuando en el v�deo dice 'ven y s�gueme', para m� esas palabras fueron como un flechazo", afirma."Al principio me entr� mucho miedo. Dije: 'Qu� horror, qu� faena'. No quer�a, la verdad"Aunque sinti� que Dios se estaba dirigiendo a �l, no fue f�cil aceptarlo. "Al principio me entr� mucho miedo. Dije: 'Qu� horror, qu� faena'. No quer�a, la verdad", reconoce. Por ello, decidi� hablar con un sacerdote, que le tranquiliz� dici�ndole que a�n era muy joven y que ten�a tiempo para pensar.Admite que le daba miedo renunciar a la familia, a estudiar una carrera o a tener hijos. "Ves que te viene algo tan grande, que no eres capaz de responder a esa llamada. Te sobrepasa", cuenta. Sin embargo, por otro lado sent�a "paz y tranquilidad" y, al acabar el colegio, entr� en el seminario. "Ah� descubr� que Dios te quiere de manera incondicional. Que hagas lo que hagas, Dios te quiere. Lo hagas bien o lo hagas mal, te equivoques o no, Dios te sigue queriendo. Para m� eso s� que fue como una conversi�n", explica.