Actualizado Martes,

agosto

02:04La crisis de Ceuta ha sido la oportunidad para que Giorgia Meloni, la primera ministra italiana, desempolve los mimbres de su fallido plan Albania, caro e improductivo, y lo replique con la creaci�n de centros de deportaci�n en terceros pa�ses, la mayor�a africanos, al estilo de los situados en el pa�s balc�nico. Pero en esta ocasi�n financiados con fondos europeos. Italia propondr� a los 27 pa�ses de la UE esta estrategia com�n para responder a situaciones como la ocurrida en la ciudad aut�noma espa�ola. El ministro del Interior transalpino, Matteo Piantedosi, trasladar� la idea a sus hom�logos europeos en la videoconferencia que se celebra este martes. En la lista preliminar de pa�ses que podr�an participar est�n los africanos Ruanda, Ghana, Senegal, T�nez, Libia, Mauritania, Egipto, Uganda, Etiop�a, adem�s de Uzbekist�n, Armenia y Montenegro.Aunque los centros de Albania pr�cticamente siguen sin utilizarse, Italia quiere dar una nueva vida a su apuesta estrella del oto�o de 2024. La intenci�n de Roma es que los socios europeos, con el 'shock' de lo ocurrido la semana pasada en Ceuta, se convenzan de que la soluci�n es deslocalizar las expulsiones de migrantes y enviarlos a terceros pa�ses. Hasta ahora, el plan Albania ha sido m�s medi�tico que efectivo por los problemas log�sticos, econ�micos y jur�dicos. Las dificultades est�n ligadas a los desplazamientos, ya que trasladar a los migrantes que no cuentan con protecci�n internacional desde el Mediterr�neo Central hasta los centros albaneses de Sh�ngjin -en la costa adri�tica- y Gjad�r -en el interior del pa�s balc�nico- suponen dos d�as de navegaci�n para la ida y otros tantos para la vuelta. Adem�s, buena parte de los deportados a Albania tuvieron que desembarcar finalmente en Italia por irregularidades judiciales. La estrategia es adem�s muy cara y poco efectiva. Seg�n los datos publicados por distintos medios de comunicaci�n italianos y por los partidos de la oposici�n, los costes del plan Albania llegar�n hasta los 1.000 millones de euros durante los primeros cinco a�os. Sin embargo, en los �ltimos dos a�os, apenas se ha deportado a Albania a 600 migrantes. La media de tr�nsito migratorio en Sh�ngjin y Gjad�r es de una veintena de personas al mes frente a los 3.000 migrantes que preve�a el plan inicial de Meloni. A la espera de las sentenciasA todo ello hay que sumar la inviabilidad jur�dica: el Tribunal de Justicia de la Uni�n Europea TJUE, con sede en Luxemburgo, tiene todav�a que pronunciarse acerca de dos recursos interpuestos por jueces italianos por el funcionamiento de estos centros. Las sentencias no llegar�n hasta al menos el mes pr�ximo.El TJUE de Luxemburgo tendr� que resolver tres controversias fundamentales, si Italia puede mantener en Albania a los solicitantes de asilo, si los centros de Sh�ngjin y Gjad�r cuentan legalmente como suelo transalpino y si el acuerdo contradice la competencia exclusiva de la UE en materia de migraciones. Esta �ltima tiene relaci�n con el reci�n aprobado Pacto de Migraci�n y Asilo -v�lido desde junio de 2026. �ste permite enviar a un solicitante de asilo a otro pa�s seguro, como en el caso de varios pa�ses del �rea de los Balcanes. Adem�s, la legislaci�n europea sobre repatriaciones, a�n sin fecha de entrada en vigor, permitir� enviar a un tercer pa�s (entre una lista de 12 pa�ses) a las personas que est�n a la espera de expulsi�n.Lo cierto es que Ceuta no pertenece al territorio del acuerdo Schengen y los migrantes que han cruzado la frontera entraron en Espa�a, pero no alcanzaron la Pen�nsula Ib�rica. De modo que la decisi�n del Gobierno italiano, a partir del pasado s�bado, de suspender la frontera Schengen con Espa�a al menos para los pr�ximos 30 d�as, conserva m�s bien un valor pol�tico que efectivo. No hab�a riesgo de libre circulaci�n de los migrantes reci�n llegados a Ceuta, en un sentido geogr�fico, hacia el resto de Europa. La propuesta de Meloni de llevar el plan Albania remozado a la reuni�n de los ministros de Interior para que haya expulsiones a �frica tiene sobre todo un valor medi�tico y de demostraci�n de fuerza por parte de la primera ministra. En la �ptica internacional, la jefa del Gobierno italiano lleva meses de fricciones con Trump tras las cr�ticas del inquilino de la Casa Blanca al Papa Le�n XIV, lo que ha mermado la influencia que ten�a fuera de Italia. Con esta propuesta, Meloni vuelve a primera l�nea. En clave interna, la premier sabe que ya no solo le hace competencia su propio vicepresidente Matteo Salvini, l�der de la populista Liga. En las �ltimas semanas, est� creciendo un nuevo partido de ultraderecha que podr�a llevarse a una parte de su electorado: Futuro Nacional (FN), liderado por Roberto Vanacci, que cuenta con un 7% de apoyos en los �ltimos sondeos. Vanacci va a aprovechar cada error de Meloni para mostrarse como una derecha a�n m�s firme respecto a la actual ocupante del Palacio Chigi.